Arafo: Don Diego Núñez (S. XVI), rico propietario, primer clérigo presbítero arafero y capellán de la iglesia de San Juan de Güímar

Diego Núñez     Fue el primer sacerdote que vivió en Arafo, donde probablemente nació a mediados del siglo XVI, en el seno de una destacada familia que se considera la fundadora de dicha localidad y de la que heredó gran cantidad de bienes. Fue capellán de la iglesia de San Juan Bautista de Güímar y, probablemente, también desarrolló parte de su labor pastoral en los demás templos que en su época se habían ido construyendo en el Valle de Güímar. Se ha indicado que también fue beneficiado de Santa Brígida, en Gran Canaria, pero no homos podido confirmar dicha circunstancia. Desgraciadamente, no se conservan libros sacramentales de su época, por lo que no conocemos con seguridad el lugar y fecha tanto de su nacimiento como de su muerte.

     Nacido probablemente en Arafo, era hijo de los portugueses don Tristáo Baes (Tristán Báez) y doña Caterina Nunhes (Catalina Núñez), considerados fundadores de este incipiente caserío, donde poseían cuantiosos bienes. Creció en el seno de una numerosa familia, entroncada en dos conquistadores y colonizadores de la isla: su abuelo paterno don Joao Vaes, que casó con doña María Fernandes; y el materno, capitán don Juan Núñez, que da nombre a una calle de Arafo. Tuvo diez hermanos…

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Artículo-DIEGO NÚÑEZ

Candelaria: Don Crisanto Marrero Delgado (1916-2000), agricultor, soldado de Infantería, policía armado, futbolista, presidente de sociedades deportivas, comisiones de fiestas y comunidades de agua, teniente de alcalde del Ayuntamiento y alcalde de barrio

Crisanto Marrero Delgado     El personaje que nos ocupa inició su vida laboral como agricultor. Estuvo movilizado como soldado de Infantería en la Guerra Civil y luego obtuvo una plaza de policía armado, que ocupó durante 26 años en Barcelona y Santa Cruz de Tenerife. Además, como aficionado al fútbol desde su juventud, fue defensa del “Canarias F.C.”, así como presidente de la Sociedad “C.D. Cárdenes” y del “C.F. Atlético Barranco Hondo”. Su compromiso social le llevó a ostentar otros cargos en el Ayuntamiento, como los de concejal, segundo y primer teniente de alcalde; y sobre todo en Barranco Hondo: alcalde de barrio, presidente de la Comisión de Fiestas, cofundador del Teleclub y hermano de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte. Su vocación agrícola le llevó también a ser accionista fundador y presidente de varias comunidades de aguas. Después de su muerte se dio su nombre a una calle de la Urbanización “Rubén Marichal” de Barranco Hondo.

     Nació en Las Cuevecitas el 20 de abril de 1916, “cosa de las doce”, siendo hijo de don Cenobio Marrero Rodríguez, natural de dicho pago, y doña Francisca Delgado Díaz, que lo era de El Rosario. Al día siguiente fue inscrito por su abuelo paterno don Manuel Marrero Coello en el Registro Civil de Candelaria con el nombre de “Crisanto Juan”, ante el juez municipal don Pedro de Castro y el secretario don Juan Ponce, actuando como testigos presenciales don Esteban Higuera Hernández y don Emilio Castro Fariña, de la misma vecindad. El 8 de julio de ese mismo año fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por el cura ecónomo don José Trujillo y Trujillo; se le puso por nombre “Crisanto” y actuó como padrino don Juan Perera. Casi desde su nacimiento se avecindó con sus padres en Barranco Hondo, pueblo al que estuvo ligado el resto de su vida, y el 20 de noviembre de 1919 fue confirmado en el mismo templo parroquial. Fue conocido en esta localidad por “Santo”…

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Artículo-CRISANTO MARRERO DELGADO

Güímar: Don Florentín Castro Díaz (1870-1936), emigrante, propietario agrícola, impulsor de la atarjea de El Escobonal, guarda local de montes, concejal del Ayuntamiento, cartero rural y alcalde de barrio de La Medida y Pájara

Florentín Castro Díaz     Nuestro biografiado fue la persona más destacada de La Medida en su época. Tras emigrar a Cuba se estableció en su pueblo natal, donde sobresalió como propietario agrícola, se inició como destilador de aguardiente, lo que le dio más disgustos que alegrías, y fue uno de los principales impulsores de la atarjea de El Escobonal, así como accionista de galerías de agua. También desempeñó los empleos públicos de peatón municipal de Correos de Güímar a Arico, guarda local de los montes de Agache y primer cartero rural de Lomo de Mena, La Medida y Pájara. Además, ocupó diversos cargos, como los de interventor electoral, jurado judicial, concejal del Ayuntamiento de Güímar y alcalde de barrio de La Medida y Pájara.

     Nació en La Medida el 23 de octubre de 1870, a las once de la mañana, siendo hijo de don Juan de Castro Díaz y doña Anastasia Díaz Delgado. Tres días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro por el cura ecónomo don Juan Elías Hernández; se le puso por nombre “Florentín”, y actuó como padrino don Antonio Pestano…

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Artículo-FLORENTÍN CASTRO DÍAZ

Fasnia-Arico: Don Antonio Marrero y Mateo (1793-1866), labrador y militar profesional, sargento 1º perpetuado con varios premios de constancia, subteniente graduado de Milicias, caballero de San Hermenegildo y conserje de la Capitanía General de Canarias

Antonio Marrero Mateo     Nuestro biografiado fue un humilde labrador, que atraído por las Milicias Canarias se dedicó intensamente a ellas como militar profesional. Poseía una limitada cultura, pero gracias a una constatada honradez y un extraordinario amor al servicio, pudo ascender desde simple soldado a cabo 1º, sargento 2º y sargento 1º de Milicias, a pesar de ser analfabeto, y se le concedió la perpetuación en la carrera militar con ese último empleo. Además, mereció el grado de subteniente de Milicias, varios premios de constancia y la Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. Aunque estuvo adscrito a los Regimientos de Güímar y La Laguna, así como al Batallón de esta última ciudad, durante la mayor parte de su larga carrera estuvo movilizado en la guarnición de Santa Cruz de Tenerife, en la que al final de su vida ejerció como conserje de la Capitanía General de Canarias. Prestó sus servicios en las Milicias durante más de medio siglo, hasta su muerte.

     Nació accidentalmente en el pago de Icor (Arico) el 3 de abril de 1793, siendo hijo de don José Marrero Pérez, natural de Sabina Alta (Fasnia), y doña María Rita Mateo Pérez, que lo era de La Zarza (Fasnia). Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista de Arico por el cura párroco don José Hernández de Ara; se le puso por nombre “Antonio José Francisco” y actuó como madrina doña Luisa de Morales, vecina de Arico el Nuevo. Casi desde su nacimiento fue vecino de La Zarza, pues tanto en su filiación como en su partida de defunción figura como natural de este pago de Fasnia…

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Artículo-ANTONIO MARRERO MATEO

San Miguel de Abona: Don Ricardo Díaz Delgado (1923-2013), sacerdote, cura ecónomo de Arona y encargado de Vilaflor, coadjutor de Santa Cruz de Tenerife, párroco católico en Puerto Rico y presbiteriano en New York

Ricardo Díaz Delgado     Estudiante brillante en el Seminario, tras ser ordenado sacerdote nuestro biografiado ejerció durante seis años y medio como cura ecónomo de Arona, donde reactivó la vida religiosa, y también estuvo encargado un año de la parroquia de Vilaflor; luego fue coadjutor de Santa Cruz de Tenerife. Con posterioridad emigró a Puerto Rico, país en el que ejerció durante seis años como párroco católico en la localidad de Cidra. De allí pasó a Estados Unidos, donde contrajo matrimonio; por ello se integró en la Iglesia Presbiteriana y ejerció durante 21 como párroco en New York, primero en la parroquia de Sion del importante barrio de Brooklyn y luego en la de Home del conflictivo barrio del Bronx, hasta su jubilación. Tras enviudar regresó a Tenerife y se reintegró en la Diócesis Nivariense, como sacerdote jubilado, alternando su residencia entre Santa Cruz de Tenerife y San Miguel de Abona, su pueblo natal.

     Nació en San Miguel de Abona el 7 de febrero de 1923, siendo hijo de Miguel Díaz Monroy, natural de dicho pueblo, y doña María Delgado Collazo, que lo era de Puerto Rico, aunque oriunda de la localidad tinerfeña. El 18 de abril de ese mismo año fue bautizado en la iglesia de San Miguel Arcángel por el cura párroco don José Siverio Díaz; se le puso por nombre “Ricardo Miguel” y actuaron como padrinos don José Gómez Bello y su esposa…

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Artículo-RICARDO DÍAZ DELGADO

Santiago del Teide – Güímar: Don Enrique Remón Martín (1907-1996), teniente mecánico de las Fuerzas Aéreas de la República Española, exiliado en Francia y retirado con el sueldo de capitán de Aviación

Enrique Remón Martín     Con mucho esfuerzo, nuestro biografiado obtuvo el ingreso en la prestigiosa Escuela de Mecánicos de Aviación de Cuatro Vientos (Madrid), en la que obtuvo el título de Mecánico de Aviación con la 15ª promoción. Pronto alcanzó el empleo de cabo y como tal estuvo destinado en las Fuerzas Aéreas de África, donde participó en la campaña y toma de Ifni, por la que fue condecorado. Al inicio de la Guerra Civil, al pasar la mayor parte de su guarnición al bando nacional, desertó y pasó al Marruecos Francés, de donde se trasladó a Francia y desde allí entró en España, para integrarse en las Fuerzas Aéreas de la República Española. En este cuerpo ascendió enseguida a sargento, brigada y teniente mecánico, empleos con los que participó activamente en la contienda bélica, en diversos aviones, en los frentes de Aragón y Cataluña. Al final de la Guerra se exilió en Francia, donde fundó su familia y continuó siendo fiel al Gobierno de la República Española en el exilio. Con la democracia regresó definitivamente a España y se estableció en El Escobonal (Güímar), desde donde pudo acogerse al Decreto-ley que reconocía a los militares profesionales del Ejército Republicano, que participaron en la Guerra Civil, el derecho a solicitar el retiro con la correspondiente pensión, la que obtuvo con el empleo de capitán de Aviación, que le correspondía por antigüedad. Luego se estableció en Lleida, donde falleció.

     El Sr. Remón fue un caso excepcional, pues dado que las Islas Canarias quedaron integradas casi desde el inicio de la Guerra Civil en el bando nacional, fue de los pocos tinerfeños con graduación que participaron en dicha contienda formando parte del Ejército Republicano. Durante su estancia en El Escobonal hablé en varias ocasiones con este hombre, al que llamaban “El Francés”, que me infundía un gran respeto por sus conocimientos, su coherencia y su elegancia al vestir; en una ocasión me invitó al restaurante que su hijo tenía por entonces en Masca (Buenavista del Norte), aprovechando las horas que pasamos juntos para contarme su vida.

     Nació en la Villa Histórica de Santiago del Teide el 23 de julio de 1907, a las ocho de la mañana, siendo hijo de don Maximino Remón Roqueso, natural de Santa Cruz de Tenerife, y doña Rita Martín Hernández, que lo era de Guanajay (Provincia de Santa Clara, Cuba), aunque vecina de Masca desde su niñez. Al día siguiente fue inscrito en el Registro Civil de Santiago del Teide por declaración de su padre, ante el juez municipal don Leopoldo Forte Dorta, siendo testigos don Agustín Navarro Gorrín y don Antonio Lecuona y Méndez, mayores de edad y de dicha vecindad. El 29 de agosto inmediato fue bautizado en la iglesia de San Fernando por el cura regente don José Serret y Sitjá; se le puso por nombre “Enrique Diego del Monte Carmelo” y actuó como madrina doña María del Carmen Dorta Rodríguez, soltera, de dicha naturaleza y vecindad…

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Artículo-ENRIQUE REMÓN MARTÍN

Candelaria: Don Juan José Mallorquín Albertos (1818-1858), carpintero, 2º teniente de alcalde, secretario y recaudador del Ayuntamiento, alcalde constitucional y maestro de la escuela pública de Candelaria

Juan José Mallorquín     La corta vida de este polifacético personaje transcurrió casi en su totalidad en el pueblo de Candelaria, donde había nacido. Ejerció como carpintero, aunque también poseía varias propiedades agrícolas. Además, desempeñó los principales cargos y empleos públicos del Ayuntamiento de dicha localidad, como los de 2º teniente de alcalde, secretario en propiedad, recaudador de contribuciones, alcalde constitucional y maestro de la escuela pública. Falleció inesperadamente en Santa Cruz de Tenerife, en plena juventud.

     Nació en Candelaria el 8 de noviembre de 1818, siendo hijo de don Francisco (Rodríguez) Mallorquín y García del Pino y doña Rita Patricia Albertos Fariña. Tres días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por el cura párroco don José de Elías y Hernández; se le puso por nombre “Juan José de los Santos” y actuó como madrina doña María del Cristo Texera, natural y vecina de dicho pueblo…

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Artículo-JUAN JOSÉ MALLORQUÍN

Constitución y primeras etapas de la Cruz Roja en el municipio de Güímar

Güímar-Cruz Roja     La ciudad de Güímar ocupa un lugar destacado en la historia de la Cruz Roja en Tenerife, al ser una de las primeras localidades de la isla que contó con una Subcomisión de la Cruz Roja. Ésta se constituyó en 1900, hace nada menos que 116 años y medio, por algunas de las principales personalidades de dicha localidad. Después de disuelta dicha subcomisión, en 1917 se le tributó un solemne recibimiento en Güímar a la Comisión de la Cruz Roja de La Laguna, que llegó a la entonces villa con su flamante ambulancia. En los años cuarenta, la Cruz Roja se refundó en Güímar, bajo la presidencia don José Antonio Pérez Campos. Una vez disuelta y por gestiones realizadas por doña Edelmira Pérez Campos, hermana del anterior, en los años sesenta se recaudó entre los güimareros residentes en Venezuela el dinero necesario para adquirir una ambulancia, que fue donada al Ayuntamiento de Güímar, cubriendo durante un par de décadas el hueco dejado por la Cruz Roja. Finalmente, en 1983 esta ONG se volvió a establecer en Güímar, aunque esa es una historia de la que nos ocuparemos en otro momento.

     Pero este municipio ya tenía un vínculo anterior con esta institución humanitaria, pues la delegada para la creación de la Cruz Roja en Tenerife fue una ilustre güimarera, doña Francisca Delgado-Trinidad y O’Shea, Marquesa de la Florida. A falta de otros documentos, se puede decir que Cruz Roja llegó a Canarias en 1874, en que fue implantada en Las Palmas de Gran Canaria; y en 1875, el diario El Memorándum informaba que la Marquesa de la Florida asumía su representación en Tenerife. El objeto principal de las actividades de esta institución en el Archipiélago consistía en recabar todo tipo de ayudas para destinarla a la Península, que en aquel momento se debatía en las Guerras Carlistas. Sin embargo, sobre 1876 la Cruz Roja desapareció de Canarias, al igual que ocurrió en el resto de España, a causa de la situación convulsa que atravesaba el país…

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Artículo-INICIOS DE LA CRUZ ROJA EN GÜÍMAR

Arafo: Don Félix (Helio) Mesa Mesa (1921-1992), brigada efectivo y teniente de complemento de la Guardia Civil, jefe de los puestos de Puerto de la Cruz, La Orotava y Los Llanos de Aridane, practicante en Medicina y Cirugía y agente investigador de arbitrios del Cabildo de Tenerife

Helio Mesa Mesa     Atraído desde su adolescencia por la carrera militar, con tan solo 14 años de edad nuestro biografiado ingresó como soldado voluntario en el Ejército, ascendiendo a cabo eventual de Infantería a los 15 años. Después de licenciado volvió a ser movilizado con su reemplazo, aprovechando esta circunstancia para solicitar su ingreso en la Guardia Civil y, tras superar el período de instrucción en la Academia Regional de Instrucción de dicho instituto en Sabadell, fue destinado como guardia 2º a los Puestos de Melilla, Cáceres y Plasencia. Luego, tras superar el correspondiente examen-oposición en el Centro de Instrucción del Cuerpo, en Madrid, asistió al Curso para el ascenso a cabo en la IX Promoción de la Academia de Instrucción Regional de Úbeda (Jaén). Con los empleos de cabo y cabo 1º estuvo destinado en la Comandancia Móvil de Barcelona; por entonces obtuvo el título de Practicante en Medicina y Cirugía, y en virtud de ello se le concedió “el dictado de Don”. Posteriormente fue destinado como cabo 1º al Puesto de Puerto de la Cruz, del que fue jefe accidental, y al Puesto de La Orotava, como comandante jefe. A continuación prestó sus servicios como sargento en el alto estado mayor de la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife; sargento jefe del Puesto de la Guardia Civil de Los Llanos de Aridane y accidental de la Línea, período en el que fue promotor del Tiro deportivo en La Palma, por lo que se nombró socio honorario de la Federación insular de Tiro y se dio su nombre al polígono de Tiro de dicha ciudad; sargento 1º en el Servicio de Información del Puesto de Santa Cruz de Tenerife; brigada comandante del Puesto Alcalá de los Gazules (Cádiz) y accidental de dicha Línea; e interventor de armas de la Comandancia de Tenerife. Tras solicitar el pase a Destinos Civiles, fue nombrado agente investigador de arbitrios en el Cabildo Insular de Tenerife, empleo en el que alcanzó el retiro por edad, tras haber ascendido a teniente de complemento de la Guardia Civil; ostentaba la Cruz a la Constancia en el Servicio. Fue un gran aficionado al dibujo, la lectura y los deportes.

     Nació en Arafo el 20 de noviembre de 1921, a las siete de la mañana, siendo hijo de don Joaquín Mesa Coello y doña Agustina Mesa Pérez. Fue bautizado en la iglesia de San Juan Degollado por el cura párroco don Hildebrando Reboso Ayala; se le puso por nombre “Joaquín” y actuó como padrino don José Ferrera García. En el Registro Civil fue inscrito con el nombre de “Félix”, pero sus paisanos siempre le conocieron como “Helio”…

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Artículo-FÉLIX HELIO MESA MESA

Granadilla de Abona: Don Francisco Rodríguez y Méndez (1795-1860), sacerdote franciscano exclaustrado, párroco propio de Granadilla durante 26 años y capellán castrense de las Milicias de Abona

Francisco Rodríguez Méndez     Nuestro biografiado profesó en la Orden de San Francisco, probablemente en el convento del Puerto de la Cruz, su pueblo natal, y luego se ordenó de presbítero. Una vez exclaustrado, obtuvo en propiedad la parroquia de San Antonio de Padua de Granadilla de Abona, que regentó durante 26 años, hasta su muerte, y en la que contó con la colaboración de varios clérigos. Además, actuó como capellán castrense del Regimiento de Abona y, tras la extinción de éste, del nuevo Batallón del mismo nombre.

     Nació en el Puerto de la Cruz de la Orotava el 9 de marzo de 1795, siendo hijo de don Francisco Rodríguez, natural del Valle de Santiago, y doña María de Gracia Méndez Linares, que lo era de la Villa de La Orotava en el pago de la Luz (feligresía de la Concepción). Tres días después fue bautizado en la iglesia de Ntra. Sra. de la Peña de Francia por fray Vicente Hernández, de la Orden de Predicadores, con licencia del beneficiado propio don José Dávila; se le puso por nombre “Francisco Jerónimo” y actuó como madrina doña María de la Ascención, vecina de dicho Puerto…

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Artículo-FRANCISCO RODRÍGUEZ MÉNDEZ