El Casino “La Unión Patriótica” de Granadilla de Abona (1897-1898), una de las sociedades de recreo pioneras de esta villa

Granadilla-Casino UniónPatriótica     Este artículo solo pretende ser una breve contribución a la historia de un desconocido casino de Granadilla de Abona, la Sociedad “La Unión Patriótica”, que estuvo en activo por lo menos en los años 1897 y 1898, aunque su origen puede ser aún más antiguo, ya que conocemos la fecha de su disolución pero no la de su fundación. En su presidencia contó con distinguidas personalidades locales, al igual que en el resto de su junta directiva. Fue la tercera sociedad recreativa constituida en este municipio, pues el mérito de pionero correspondió a un Casino creado en 1869, al que siguió el Casino “La Fraternidad”, que ya existía en 1887. Posteriormente se fundarían: el “Casino” de dicha villa, que ya existía en 1905; la nueva Sociedad “La Fraternidad”, en 1914; la Sociedad “Unión y Recreo”, en 1918; el “Casino de Granadilla”, en 1935; y el Casino “Once de Junio”, en 1963. Además, existieron sociedades semejantes en varios barrios del municipio.

     A comienzos de 1897 vio la luz el libro Descripción Geográfica de las Islas Canarias, del maestro don Juan de la Puerta Canseco, en el que éste destacaba que en Granadilla existía “una sociedad de instrucción y de recreo”, que sin duda se refería a “La Unión Patriótica”. Por entonces este municipio contaba con 3.145 habitantes. De momento no hemos podido conocer la composición completa de sus juntas directivas y solo tenemos referencias de dos de sus presidentes, ambos destacadas personalidades locales: don Gregorio Frías Pomar y don Blas Batista Pérez…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-CASINO UNIÓN PATRIÓTICA

La parroquia de San Andrés Apóstol de Las Cuevecitas (Candelaria), en su 50 aniversario

Parroquia-Las Cuevecitas     La vida parroquial de los habitantes de Las Cuevecitas se desarrolló durante casi cuatro siglos en la iglesia de Santa Ana de Candelaria, hasta donde se desplazaban para celebrar los distintos sacramentos, desde el siglo XVI hasta mediados del XX. En 1960, los vecinos adquirieron la imagen de San Andrés, que estuvo depositada durante dos años en el convento dominico y solo subía por las fiestas. En 1962, tras la cesión de un cuarto por un vecino, se habilitó la primera capilla provisional, en la que se colocó la imagen. Ello permitió la creación de la parroquia de San Andrés, en 1966, la cual incluía a los núcleos de población de Las Cuevecitas, Malpaís y Araya; pero comenzó a regir el 1 de enero del año siguiente. En 1975 se rectificaron los límites de ésta, al segregarse las parroquias de las dos últimas localidades, que entraron en funcionamiento en 1977. Después de contar con parroquia, Las Cuevecitas construyó su iglesia, que fue bendecida en 1972, realizándose desde entonces en ella varias obras de reforma y mejora.

     En cuanto a los que estuvieron al frente de la parroquia en estos 50 años, como curas encargados o párrocos, conocemos a un total de 12 sacerdotes y casi todos han sido también párrocos de otros núcleos del municipio. El récord de permanencia lo ostenta Fr. Miguel Serrano Estalayo (11 años y medio, en dos etapas), seguido por Fr. Mariano del Prado y Prado (casi 8 años, también en dos etapas), Fr. Alexis González de León (casi ocho años consecutivos), Fr. Gregorio Ramos Domínguez (6 años y medio, hasta el momento) y Fr. Rafael Antonio Tejera Parrilla (más de 5 años y medio, en dos etapas). Ninguno de ellos ha nacido en el término municipal de Candelaria…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-PARROQUIA DE LAS CUEVECITAS-CANDELARIA

El Convento-Colegio de Religiosas Dominicas “Marquesa de la Florida” de Güímar (1924-1927)

Colegio-Dominicas-Güímar     En la ciudad de Güímar se conserva una bella mansión, concretamente en la cuesta de Chacaica, que fue la residencia o casa solariega de la ilustre familia Delgado-Trinidad, descendiente directa del Mencey de Adeje. La última persona de esta familia que llevó el apellido fue doña Josefa Delgado-Trinidad y O’Shea, Marquesa viuda de la Florida, quien al carecer de descendencia transformó dicho edificio en el Hotel “Buen Retiro”, que se mantuvo abierto desde 1890 hasta 1920. Luego, en 1924 fue cedido por su propietaria para un Convento-Colegio de Religiosas Dominicas, del que fue fundadora y protectora; la superiora de dicha comunidad fue sor Aurora Izquierdo Cullen; mientras que la labor docente corrió a cargo de doña Isabel Sainte-Marie Galván, prestigiosa maestra superior de Primera Enseñanza. Como curiosidad, en un edificio anexo a dicha mansión vivió el recordado obispo güimarero don Domingo Pérez Cáceres y su familia.

     Además de la casa, la Marquesa cedió la huerta, los jardines y la anexa capilla de Ntra. Sra. de Belén. El colegio se inauguró a finales de 1924, con 41 alumnas, más otras que acudían a clases de labores artísticas; las clases doctrinales las daba semanalmente el capellán de dicho centro, don Julián Marco y Requeno; y el día de Reyes de 1925 se celebró en él un festival literario-musical, al que asistió numerosa concurrencia. Fue creado inicialmente como “Colegio de la Santísima Trinidad” y luego llevó el nombre de la Marquesa viuda de la Florida, en honor de su fundadora y protectora. Pero la muerte de ésta, en 1927, truncó la existencia de este centro religioso y docente güimarero, que por lo tanto tuvo una existencia muy corta, de tan solo tres años…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-CONVENTO-COLEGIO DOMINICAS-GÜÍMAR

La célebre orquesta “Iris” de la villa de Arafo

Orquesta Iris-Pachi-1     En ocasiones anteriores ya nos hemos ocupado de algunas de las orquestas de baile que en el último siglo han surgido en Arafo, el “Pueblo de la Música”, grupos que fueron homenajeados por el Casino “Unión y Progreso” de dicha villa el 7 de diciembre de 2006. En este municipio, sin contar con numerosos tríos, se han fundado unas 25 orquestas, de las cuales  llegaron a coexistir ocho. En este artículo nos centraremos en una de ellas, la “Iris”.

     Entre 1926 y 1928 ya existía una orquesta “Iris” en Las Palmas de Gran Canaria, que volvía a estar en el candelero desde 1941 hasta 1954; asimismo, de 1932 a 1935 fue muy popular la orquesta u orquestina “Iris” de Santa Cruz de Tenerife. Con esa misma denominación, en 1946 se fundó otra orquesta de baile en Arafo, por iniciativa de don Eneldo Díaz Fariña, que vivió tres brillantes etapas: 1946-1960, 1972-1980 y 1987-1997. Por ella pasaron muchos músicos destacados y, a lo largo de su existencia, recorrió casi todos los pueblos de Tenerife, isla de la que salió con frecuencia para pasear el nombre de Arafo por La Gomera (San Sebastián), La Palma (Breña Baja), Lanzarote (Arrecife y Teguise) y, sobre todo, en Fuerteventura (Puerto del Rosario, Antigua, El Cotillo, Villaverde, Corralejo y Lajares). En 1958 obtuvo el primer Premio en el concurso de orquestas organizado con motivo de las fiestas patronales de Santa Cruz de Tenerife, por lo que se ganó la fama de ser considerada la mejor orquesta de la provincia en su época.

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-ORQUESTA IRIS DE ARAFO

El Juzgado Municipal de Santiago del Teide (1870-1946). Jueces, fiscales, adjuntos y secretarios

Santiago-Juzgado Municipal     En un artículo anterior ya nos ocupamos del primer Juzgado de Paz de la Villa Histórica de Santiago del Teide (1855-1870) y en éste vamos a recordar el Juzgado Municipal que sucedió al anterior y que se mantuvo durante unos 75 años, de 1870 a 1946, asumiendo la competencia del Registro Civil de la localidad, creado también en 1870, al igual que la nueva figura del fiscal municipal. Es normal que muchos de los jueces, fiscales y secretarios que alcanzaron la titularidad fuesen con anterioridad suplentes, pero llama la atención que varios de ellos ostentasen dos de dichos cargos. También resulta llamativo que ninguna mujer accediese a esas responsabilidades. En el primer tercio del siglo XX, el Juzgado Municipal fue trasladado al pago de Tamaimo, con notable polémica.

     En la etapa estudiada existieron 20 jueces municipales titulares, de los que uno ejerció en tres etapas y otros cuatro en dos períodos diferentes. Los cinco hombres que más tiempo estuvieron al frente del Juzgado fueron: D. José Dorta González (más de 17 años y medio, en tres etapas), D. José García Dorta (14 años, en dos etapas, más 6 meses como suplente), D. Leoncio Gorrín Rodríguez (6 años como titular, en dos etapas, y 2 años como suplente), D. Juan Correa Fuentes (5 años y medio, en dos etapas) y D. Salvador Trujillo Delgado (5 años, en dos etapas). Con respecto a su lugar de nacimiento, todos eran naturales del municipio de Santiago del Teide. Como curiosidad, ninguno de los jueces tenía estudios de Derecho.

     De momento, en Santiago del Teide conocemos 17 fiscales municipales titulares, de los que un par de ellos ejercieron en dos períodos diferentes; los cinco hombres que más tiempo ostentaron dicho cargo fueron: D. Abelardo Rodríguez Vargas (8 años, en dos etapas), D. Tomás Pérez González (por lo menos 6 años consecutivos), D. Agustín Trujillo Delgado (4 años de titular, más unos 4 como suplente), D. Laureano Lecuona y Hernández (4 años de titular, en dos etapas, más 2 como suplente) y D. Francisco Rodríguez y Rodríguez (2 años de titular y 4 de suplente). Asimismo, solo existieron 13 secretarios (titulares, interinos o accidentales), pues el resto del tiempo asumieron dicha responsabilidad dos acompañados o actuarios; los cinco hombres que más tiempo ostentaron la secretaría fueron: D. Maximino Remón Roqueso (casi 14 años como secretario, más 5 meses como acompañado), D. Delfino Francisco Torres (11 años como secretario, más 7 años como acompañado), D. Evaristo Trancho Fernández (más de 10 años), D. Gonzalo Siverio y Hernández (8 años) y D. Juan Trujillo Delgado (casi 7 años)…

      En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-JUZGADO MUNICIPAL-SANTIAGO DEL TEIDE

La solicitud de segregación de El Escobonal del municipio de Güímar para unirse al de Fasnia, en 1911. Miseria y emigración de “Las Hurdes canaria” en los albores del siglo XX

Escobonal-segregación-1911     La lucha de los vecinos de la comarca de Agache ante las autoridades municipales de Güímar, en demanda de la dotación de los servicios básicos, ha sido muy larga. La histórica falta de comprensión de la administración provocó en el pasado reiterados choques, que desembocaron en varios intentos de segregación, el primero de los cuales ocurrió en 1858, como recogimos en un artículo anterior. Tras éste, a pesar de que el Ayuntamiento tomó algunas medidas para contentar a estos vecinos, en el último cuarto del siglo XIX las dificultades económicas de la época agudizaron de nuevo la tensión, ante la falta de inversiones en la comarca y el agravio comparativo con el resto del municipio. Ello motivó las protestas de los vecinos de El Escobonal y pagos limítrofes a la hora de contribuir con sus impuestos, por lo que recurrieron el reparto individual del impuesto de consumos y lograron su anulación. Años más tarde, el Ayuntamiento logró el establecimiento de la fiscalización administrativa en Agache, con la creación de un fielato, ante lo cual los vecinos comenzaron a negarse a pagar los impuestos, lo que dio lugar incluso a algunas revueltas populares. Acudiendo a las autoridades los vecinos de esta comarca lograron la anulación de la fiscalización en dos ocasiones, pero los recursos presentados por el Ayuntamiento fueron más determinantes para la Administración que los intereses de los vecinos de El Escobonal, por lo que en 1910 volvieron a estabcerse los fielatos y la fiscalización en este pago, de forma definitiva, con el total rechazo del vecindario.

     A la presión impositiva que se ejercía sin contemplaciones sobre el vecindario de El Escobonal y su comarca se sumaba la falta de inversiones, así como la escasez o el mal estado de los servicios municipales e insulares, lo que caldeó aún más el ánimo de los agacheros. Para hacernos una idea, los vecinos de El Escobonal carecían de todos los servicios que ya existían por entonces en Güímar: parroquia, escuelas, lavaderos públicos, cementerio, central telefónica, cartería, alumbrado público, médico, practicante, farmacia, fuentes públicas, etc. etc.; es decir, los vecinos no tenían casi nada, por lo que tenían que recorrer 13 kilómetros, hasta Güímar, si querían utilizarlos; no obstante, pagaban sus impuestos de igual forma que los de la cabecera municipal, que disfrutaban de todos esos servicios a dos pasos de su casa.

     Ante la falta de solución a sus problemas, la tensión entre los vecinos de El Escobonal y el Ayuntamiento de Güímar desembocó en un nuevo intento de segregación de este pueblo, encabezado por el escobonalero don Manuel Díaz Díaz, quien junto con don Rogelio Ojeda Bethencourt también había liderado las reclamaciones de este pueblo por la fiscalización administrativa establecida por el Ayuntamiento. Ahora, la propuesta de los segregacionistas incluía la unión posterior a Fasnia, alegando la mayor proximidad a este municipio y la abusiva presión fiscal del término del que dependían, sobre todo en el extrarradio. El intento no tuvo éxito y en los años que siguieron la situación de este pueblo sería dramática, agudizada por un ciclón y una fuerte sequía, lo que provocó miseria y emigración, hasta el punto de ser considerado en la prensa de la época como las “Hurdes canarias”…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-SEGREGACIÓN ESCOBONAL-1911-UNIÓN FASNIA

La Sociedad de Instrucción y Recreo “Centro Minerva” del municipio de Arona (1914-1915)

Arona 1890-1895     En este artículo solo pretendemos dar una pincelada sobre una desconocida sociedad de Arona, el “Centro Minerva”, que fue fundada en 1914 y cuya finalidad era elevar el nivel cultural de sus socios, para lo que tenía previsto organizar conferencias, veladas artísticas y literarias, entre otros actos de instrucción y recreo. El 18 de octubre se redactó su reglamento, que el 30 de ese mismo mes fue presentado en el Gobierno Civil de la provincia para su legalización.

     El 15 de noviembre inmediato se constituyó oficialmente, al ser aprobado su reglamento por los socios, que también eligieron a su primera junta directiva, la cual quedó constituida por los siguientes miembros: presidente, don Eugenio Meirás Bolaños; vicepresidente, don Antonio Frías Hernández; tesorero, don Francisco Mesa Sierra; vicetesorero, don Lupo Frías Alayón; secretario, don Miguel González Barroso; y vicesecretario, don Carlos Almeida Brioso. Tenía su domicilio en la casa nº 7 del Duque de la Torre…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-SOCIEDAD MINERVA-ARONA

Los cementerios de la Villa de Adeje

Adeje-cementerio     En la época guanche, los habitantes del importante Bando o Menceyato de Adeje eran enterrados en las numerosas cavernas de los principales barrancos del término, donde se han descubierto muchas necrópolis y cuevas sepulcrales, sobre todo en los del Rey, del Infierno, de Ajabo y de Erques. Algunos de ellos eran momificados, sobre todo los de mayor rango jerárquico.

     Luego, una vez conquistada la isla e implantada en ella la religión católica, existía la obligación de que todos los fallecidos debían recibir sepultura en recintos sagrados, con preferencia en las iglesias parroquiales y, en menor medida, en las capillas de los conventos, aunque esporádicamente también lo hacían en las distintas ermitas existentes. Para ello, en los testamentos otorgados ante testigos, los vecinos disponían en qué templo querían ser enterrados.

     Desde el punto de vista religioso, los vecinos establecidos en el actual término de Adeje dependieron inicialmente del beneficio eclesiástico de La Orotava, de 1498 a 1514, y luego del beneficio de San Pedro de Daute (Garachico), de 1514 a 1560; y a partir de ese último año del nuevo beneficio parroquial de Santa Úrsula de Adeje. A esta iglesia se uniría a partir de 1679 la capilla del convento franciscano de esta villa. En todos esos templos fueron recibiendo sepultura, sucesivamente, todos los fallecidos en la jurisdicción de Adeje, hasta que en 1815 se bendijo el primer cementerio provisional de la parroquia, afrontado por la Casa Fuerte, que fue sustituido en 1837 por el cementerio municipal definitivo, construido por el vecindario…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-CEMENTERIOS DE ADEJE

Los bailes en casas particulares y la proliferación de casinos en Charco del Pino (Granadilla de Abona) durante la II República Española

Charco del Pino-casinos     A principios del siglo XX ya era muy frecuente la celebración de bailes en algunas casas particulares de los pueblos del Sur de Tenerife, durante los fines de semana y otros días festivos, lo que permitía a los campesinos salir de la dura rutina de las labores agrícolas y olvidar por unas horas la dureza de su vida, a la vez que se estrechaban lazos vecinales y podían establecerse relaciones sentimentales entre los jóvenes. Así ocurría en el populoso pueblo de Charco del Pino, en el municipio de Granadilla de Abona.

     Además, a partir de los años veinte y, sobre todo, en la II República Española, las principales localidades de la isla solían contar con uno o dos casinos, si bien la mayoría de los pagos de los distintos municipios solo tenían uno o ninguno. Una excepción a esta generalización la constituye el citado núcleo de Charco del Pino, que a pesar de ser un mero barrio de Granadilla, aunque el de mayor importancia del mismo, llegó a contar en la II República con cuatro sociedades culturales y recreativas, situadas en distintos lugares de dicha localidad, que les daban nombre. De ellas, una se situaba en la zona baja del pueblo, “Bailadero”; otra en la zona media, “Era Alta”; y una tercera en la zona alta, “Chiñama”. Pero no tenemos constancia de que dichos centros estuviesen legalizados, pues no figuran en el Registro de Asociaciones que llevaba el Gobierno Civil.

     En dichos casinos la principal actividad eran los bailes, que se celebraban sobre todo por las fiestas de Navidad y Carnavales, tanto de disfraz como de magos e, incluso, infantiles. Para amenizarlos contaban, por lo menos, con dos orquestinas u orquestas de baile de la propia localidad: “Llanito”, dirigida por don Alfonso Delgado González, y “Vistita”, que era un cuarteto fundado en 1936; también existía una agrupación de cuerdas en la Sociedad “Bailadero”. Asimismo, organizaban algunos actos culturales, como exposiciones, y suponemos que se celebrarían veladas teatrales, a las que tan aficionados eran los vecinos de la localidad, y que se impartirían conferencias. Todo ello se complementaría con los tradicionales juegos de salón, de baraja o dominó, como ocurría en sociedades afines de otras localidades de la isla…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-CASINOS REPUBLICANOS-CHARCO DEL PINO

La tardía construcción del cementerio de Guía de Isora

Guía Isora-cementerio     Una vez conquistada la isla e implantada en ella la religión católica, existía la obligación de que todos los fallecidos debían recibir sepultura en recintos sagrados, con preferencia en las iglesias parroquiales y, en menor medida, en las capillas de los conventos. Desde el punto de vista religioso, los vecinos establecidos en el actual término de Guía de Isora dependieron inicialmente del beneficio eclesiástico de La Orotava, de 1498 a 1514, y luego del beneficio de San Pedro de Daute (Garachico), de 1514 a 1533; de la parroquia de Ntra. Sra. de los Remedios de Buenavista del Norte, de 1533 a 1679; de la parroquia de San Fernando del Valle de Santiago, de 1679 a 1738 (no obstante, muchos vecinos de Guía, sobre todo de Chío, cumplieron con frecuencia sus obligaciones cristianas en la parroquia de San Marcos de Icod de los Vinos); y a partir de 1738 de la ayuda de parroquia de Ntra. Sra. de la Luz de Guía, elevada a parroquia totalmente independiente a finales de ese mismo siglo. En todas esas iglesias parroquiales fueron recibiendo sepultura, sucesivamente, todos los fallecidos en la amplia jurisdicción de Isora, hasta que en 1860 se bendijo el primer cementerio del municipio.

     No obstante, de forma esporádica también se dio enterramiento a los fallecidos en los distintos núcleos de población de la zona de Isora en las ermitas que iban surgiendo en los mismos, sobre todo con motivo de epidemias. Fueron éstas las de Ntra. Sra. de la Luz de Guía, la de Ntra. Sra. de la Paz de Chío y la de Ntra. Sra. del Rosario de Tejina. Todas tuvieron mayordomos, encargados de su cuidado y mantenimiento, y sacerdotes capellanes (regulares o seculares), que celebraban en ellas la misa en los días festivos…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-CEMENTERIO GUÍA DE ISORA