La célebre orquesta “Iris” de la villa de Arafo

Orquesta Iris-Pachi-1     En ocasiones anteriores ya nos hemos ocupado de algunas de las orquestas de baile que en el último siglo han surgido en Arafo, el “Pueblo de la Música”, grupos que fueron homenajeados por el Casino “Unión y Progreso” de dicha villa el 7 de diciembre de 2006. En este municipio, sin contar con numerosos tríos, se han fundado unas 25 orquestas, de las cuales  llegaron a coexistir ocho. En este artículo nos centraremos en una de ellas, la “Iris”.

     Entre 1926 y 1928 ya existía una orquesta “Iris” en Las Palmas de Gran Canaria, que volvía a estar en el candelero desde 1941 hasta 1954; asimismo, de 1932 a 1935 fue muy popular la orquesta u orquestina “Iris” de Santa Cruz de Tenerife. Con esa misma denominación, en 1946 se fundó otra orquesta de baile en Arafo, por iniciativa de don Eneldo Díaz Fariña, que vivió tres brillantes etapas: 1946-1960, 1972-1980 y 1987-1997. Por ella pasaron muchos músicos destacados y, a lo largo de su existencia, recorrió casi todos los pueblos de Tenerife, isla de la que salió con frecuencia para pasear el nombre de Arafo por La Gomera (San Sebastián), La Palma (Breña Baja), Lanzarote (Arrecife y Teguise) y, sobre todo, en Fuerteventura (Puerto del Rosario, Antigua, El Cotillo, Villaverde, Corralejo y Lajares). En 1958 obtuvo el primer Premio en el concurso de orquestas organizado con motivo de las fiestas patronales de Santa Cruz de Tenerife, por lo que se ganó la fama de ser considerada la mejor orquesta de la provincia en su época.

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Artículo-ORQUESTA IRIS DE ARAFO

El Juzgado Municipal de Santiago del Teide (1870-1946). Jueces, fiscales, adjuntos y secretarios

Santiago-Juzgado Municipal     En un artículo anterior ya nos ocupamos del primer Juzgado de Paz de la Villa Histórica de Santiago del Teide (1855-1870) y en éste vamos a recordar el Juzgado Municipal que sucedió al anterior y que se mantuvo durante unos 75 años, de 1870 a 1946, asumiendo la competencia del Registro Civil de la localidad, creado también en 1870, al igual que la nueva figura del fiscal municipal. Es normal que muchos de los jueces, fiscales y secretarios que alcanzaron la titularidad fuesen con anterioridad suplentes, pero llama la atención que varios de ellos ostentasen dos de dichos cargos. También resulta llamativo que ninguna mujer accediese a esas responsabilidades. En el primer tercio del siglo XX, el Juzgado Municipal fue trasladado al pago de Tamaimo, con notable polémica.

     En la etapa estudiada existieron 20 jueces municipales titulares, de los que uno ejerció en tres etapas y otros cuatro en dos períodos diferentes. Los cinco hombres que más tiempo estuvieron al frente del Juzgado fueron: D. José Dorta González (más de 17 años y medio, en tres etapas), D. José García Dorta (14 años, en dos etapas, más 6 meses como suplente), D. Leoncio Gorrín Rodríguez (6 años como titular, en dos etapas, y 2 años como suplente), D. Juan Correa Fuentes (5 años y medio, en dos etapas) y D. Salvador Trujillo Delgado (5 años, en dos etapas). Con respecto a su lugar de nacimiento, todos eran naturales del municipio de Santiago del Teide. Como curiosidad, ninguno de los jueces tenía estudios de Derecho.

     De momento, en Santiago del Teide conocemos 17 fiscales municipales titulares, de los que un par de ellos ejercieron en dos períodos diferentes; los cinco hombres que más tiempo ostentaron dicho cargo fueron: D. Abelardo Rodríguez Vargas (8 años, en dos etapas), D. Tomás Pérez González (por lo menos 6 años consecutivos), D. Agustín Trujillo Delgado (4 años de titular, más unos 4 como suplente), D. Laureano Lecuona y Hernández (4 años de titular, en dos etapas, más 2 como suplente) y D. Francisco Rodríguez y Rodríguez (2 años de titular y 4 de suplente). Asimismo, solo existieron 13 secretarios (titulares, interinos o accidentales), pues el resto del tiempo asumieron dicha responsabilidad dos acompañados o actuarios; los cinco hombres que más tiempo ostentaron la secretaría fueron: D. Maximino Remón Roqueso (casi 14 años como secretario, más 5 meses como acompañado), D. Delfino Francisco Torres (11 años como secretario, más 7 años como acompañado), D. Evaristo Trancho Fernández (más de 10 años), D. Gonzalo Siverio y Hernández (8 años) y D. Juan Trujillo Delgado (casi 7 años)…

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Artículo-JUZGADO MUNICIPAL-SANTIAGO DEL TEIDE

La solicitud de segregación de El Escobonal del municipio de Güímar para unirse al de Fasnia, en 1911. Miseria y emigración de “Las Hurdes canaria” en los albores del siglo XX

Escobonal-segregación-1911     La lucha de los vecinos de la comarca de Agache ante las autoridades municipales de Güímar, en demanda de la dotación de los servicios básicos, ha sido muy larga. La histórica falta de comprensión de la administración provocó en el pasado reiterados choques, que desembocaron en varios intentos de segregación, el primero de los cuales ocurrió en 1858, como recogimos en un artículo anterior. Tras éste, a pesar de que el Ayuntamiento tomó algunas medidas para contentar a estos vecinos, en el último cuarto del siglo XIX las dificultades económicas de la época agudizaron de nuevo la tensión, ante la falta de inversiones en la comarca y el agravio comparativo con el resto del municipio. Ello motivó las protestas de los vecinos de El Escobonal y pagos limítrofes a la hora de contribuir con sus impuestos, por lo que recurrieron el reparto individual del impuesto de consumos y lograron su anulación. Años más tarde, el Ayuntamiento logró el establecimiento de la fiscalización administrativa en Agache, con la creación de un fielato, ante lo cual los vecinos comenzaron a negarse a pagar los impuestos, lo que dio lugar incluso a algunas revueltas populares. Acudiendo a las autoridades los vecinos de esta comarca lograron la anulación de la fiscalización en dos ocasiones, pero los recursos presentados por el Ayuntamiento fueron más determinantes para la Administración que los intereses de los vecinos de El Escobonal, por lo que en 1910 volvieron a estabcerse los fielatos y la fiscalización en este pago, de forma definitiva, con el total rechazo del vecindario.

     A la presión impositiva que se ejercía sin contemplaciones sobre el vecindario de El Escobonal y su comarca se sumaba la falta de inversiones, así como la escasez o el mal estado de los servicios municipales e insulares, lo que caldeó aún más el ánimo de los agacheros. Para hacernos una idea, los vecinos de El Escobonal carecían de todos los servicios que ya existían por entonces en Güímar: parroquia, escuelas, lavaderos públicos, cementerio, central telefónica, cartería, alumbrado público, médico, practicante, farmacia, fuentes públicas, etc. etc.; es decir, los vecinos no tenían casi nada, por lo que tenían que recorrer 13 kilómetros, hasta Güímar, si querían utilizarlos; no obstante, pagaban sus impuestos de igual forma que los de la cabecera municipal, que disfrutaban de todos esos servicios a dos pasos de su casa.

     Ante la falta de solución a sus problemas, la tensión entre los vecinos de El Escobonal y el Ayuntamiento de Güímar desembocó en un nuevo intento de segregación de este pueblo, encabezado por el escobonalero don Manuel Díaz Díaz, quien junto con don Rogelio Ojeda Bethencourt también había liderado las reclamaciones de este pueblo por la fiscalización administrativa establecida por el Ayuntamiento. Ahora, la propuesta de los segregacionistas incluía la unión posterior a Fasnia, alegando la mayor proximidad a este municipio y la abusiva presión fiscal del término del que dependían, sobre todo en el extrarradio. El intento no tuvo éxito y en los años que siguieron la situación de este pueblo sería dramática, agudizada por un ciclón y una fuerte sequía, lo que provocó miseria y emigración, hasta el punto de ser considerado en la prensa de la época como las “Hurdes canarias”…

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Artículo-SEGREGACIÓN ESCOBONAL-1911-UNIÓN FASNIA

La Sociedad de Instrucción y Recreo “Centro Minerva” del municipio de Arona (1914-1915)

Arona 1890-1895     En este artículo solo pretendemos dar una pincelada sobre una desconocida sociedad de Arona, el “Centro Minerva”, que fue fundada en 1914 y cuya finalidad era elevar el nivel cultural de sus socios, para lo que tenía previsto organizar conferencias, veladas artísticas y literarias, entre otros actos de instrucción y recreo. El 18 de octubre se redactó su reglamento, que el 30 de ese mismo mes fue presentado en el Gobierno Civil de la provincia para su legalización.

     El 15 de noviembre inmediato se constituyó oficialmente, al ser aprobado su reglamento por los socios, que también eligieron a su primera junta directiva, la cual quedó constituida por los siguientes miembros: presidente, don Eugenio Meirás Bolaños; vicepresidente, don Antonio Frías Hernández; tesorero, don Francisco Mesa Sierra; vicetesorero, don Lupo Frías Alayón; secretario, don Miguel González Barroso; y vicesecretario, don Carlos Almeida Brioso. Tenía su domicilio en la casa nº 7 del Duque de la Torre…

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Artículo-SOCIEDAD MINERVA-ARONA

Los cementerios de la Villa de Adeje

Adeje-cementerio     En la época guanche, los habitantes del importante Bando o Menceyato de Adeje eran enterrados en las numerosas cavernas de los principales barrancos del término, donde se han descubierto muchas necrópolis y cuevas sepulcrales, sobre todo en los del Rey, del Infierno, de Ajabo y de Erques. Algunos de ellos eran momificados, sobre todo los de mayor rango jerárquico.

     Luego, una vez conquistada la isla e implantada en ella la religión católica, existía la obligación de que todos los fallecidos debían recibir sepultura en recintos sagrados, con preferencia en las iglesias parroquiales y, en menor medida, en las capillas de los conventos, aunque esporádicamente también lo hacían en las distintas ermitas existentes. Para ello, en los testamentos otorgados ante testigos, los vecinos disponían en qué templo querían ser enterrados.

     Desde el punto de vista religioso, los vecinos establecidos en el actual término de Adeje dependieron inicialmente del beneficio eclesiástico de La Orotava, de 1498 a 1514, y luego del beneficio de San Pedro de Daute (Garachico), de 1514 a 1560; y a partir de ese último año del nuevo beneficio parroquial de Santa Úrsula de Adeje. A esta iglesia se uniría a partir de 1679 la capilla del convento franciscano de esta villa. En todos esos templos fueron recibiendo sepultura, sucesivamente, todos los fallecidos en la jurisdicción de Adeje, hasta que en 1815 se bendijo el primer cementerio provisional de la parroquia, afrontado por la Casa Fuerte, que fue sustituido en 1837 por el cementerio municipal definitivo, construido por el vecindario…

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Artículo-CEMENTERIOS DE ADEJE

Los bailes en casas particulares y la proliferación de casinos en Charco del Pino (Granadilla de Abona) durante la II República Española

Charco del Pino-casinos     A principios del siglo XX ya era muy frecuente la celebración de bailes en algunas casas particulares de los pueblos del Sur de Tenerife, durante los fines de semana y otros días festivos, lo que permitía a los campesinos salir de la dura rutina de las labores agrícolas y olvidar por unas horas la dureza de su vida, a la vez que se estrechaban lazos vecinales y podían establecerse relaciones sentimentales entre los jóvenes. Así ocurría en el populoso pueblo de Charco del Pino, en el municipio de Granadilla de Abona.

     Además, a partir de los años veinte y, sobre todo, en la II República Española, las principales localidades de la isla solían contar con uno o dos casinos, si bien la mayoría de los pagos de los distintos municipios solo tenían uno o ninguno. Una excepción a esta generalización la constituye el citado núcleo de Charco del Pino, que a pesar de ser un mero barrio de Granadilla, aunque el de mayor importancia del mismo, llegó a contar en la II República con cuatro sociedades culturales y recreativas, situadas en distintos lugares de dicha localidad, que les daban nombre. De ellas, una se situaba en la zona baja del pueblo, “Bailadero”; otra en la zona media, “Era Alta”; y una tercera en la zona alta, “Chiñama”. Pero no tenemos constancia de que dichos centros estuviesen legalizados, pues no figuran en el Registro de Asociaciones que llevaba el Gobierno Civil.

     En dichos casinos la principal actividad eran los bailes, que se celebraban sobre todo por las fiestas de Navidad y Carnavales, tanto de disfraz como de magos e, incluso, infantiles. Para amenizarlos contaban, por lo menos, con dos orquestinas u orquestas de baile de la propia localidad: “Llanito”, dirigida por don Alfonso Delgado González, y “Vistita”, que era un cuarteto fundado en 1936; también existía una agrupación de cuerdas en la Sociedad “Bailadero”. Asimismo, organizaban algunos actos culturales, como exposiciones, y suponemos que se celebrarían veladas teatrales, a las que tan aficionados eran los vecinos de la localidad, y que se impartirían conferencias. Todo ello se complementaría con los tradicionales juegos de salón, de baraja o dominó, como ocurría en sociedades afines de otras localidades de la isla…

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Artículo-CASINOS REPUBLICANOS-CHARCO DEL PINO

La tardía construcción del cementerio de Guía de Isora

Guía Isora-cementerio     Una vez conquistada la isla e implantada en ella la religión católica, existía la obligación de que todos los fallecidos debían recibir sepultura en recintos sagrados, con preferencia en las iglesias parroquiales y, en menor medida, en las capillas de los conventos. Desde el punto de vista religioso, los vecinos establecidos en el actual término de Guía de Isora dependieron inicialmente del beneficio eclesiástico de La Orotava, de 1498 a 1514, y luego del beneficio de San Pedro de Daute (Garachico), de 1514 a 1533; de la parroquia de Ntra. Sra. de los Remedios de Buenavista del Norte, de 1533 a 1679; de la parroquia de San Fernando del Valle de Santiago, de 1679 a 1738 (no obstante, muchos vecinos de Guía, sobre todo de Chío, cumplieron con frecuencia sus obligaciones cristianas en la parroquia de San Marcos de Icod de los Vinos); y a partir de 1738 de la ayuda de parroquia de Ntra. Sra. de la Luz de Guía, elevada a parroquia totalmente independiente a finales de ese mismo siglo. En todas esas iglesias parroquiales fueron recibiendo sepultura, sucesivamente, todos los fallecidos en la amplia jurisdicción de Isora, hasta que en 1860 se bendijo el primer cementerio del municipio.

     No obstante, de forma esporádica también se dio enterramiento a los fallecidos en los distintos núcleos de población de la zona de Isora en las ermitas que iban surgiendo en los mismos, sobre todo con motivo de epidemias. Fueron éstas las de Ntra. Sra. de la Luz de Guía, la de Ntra. Sra. de la Paz de Chío y la de Ntra. Sra. del Rosario de Tejina. Todas tuvieron mayordomos, encargados de su cuidado y mantenimiento, y sacerdotes capellanes (regulares o seculares), que celebraban en ellas la misa en los días festivos…

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Artículo-CEMENTERIO GUÍA DE ISORA

Constitución y primeras etapas de la Cruz Roja en el municipio de Güímar

Güímar-Cruz Roja     La ciudad de Güímar ocupa un lugar destacado en la historia de la Cruz Roja en Tenerife, al ser una de las primeras localidades de la isla que contó con una Subcomisión de la Cruz Roja. Ésta se constituyó en 1900, hace nada menos que 116 años y medio, por algunas de las principales personalidades de dicha localidad. Después de disuelta dicha subcomisión, en 1917 se le tributó un solemne recibimiento en Güímar a la Comisión de la Cruz Roja de La Laguna, que llegó a la entonces villa con su flamante ambulancia. En los años cuarenta, la Cruz Roja se refundó en Güímar, bajo la presidencia don José Antonio Pérez Campos. Una vez disuelta y por gestiones realizadas por doña Edelmira Pérez Campos, hermana del anterior, en los años sesenta se recaudó entre los güimareros residentes en Venezuela el dinero necesario para adquirir una ambulancia, que fue donada al Ayuntamiento de Güímar, cubriendo durante un par de décadas el hueco dejado por la Cruz Roja. Finalmente, en 1983 esta ONG se volvió a establecer en Güímar, aunque esa es una historia de la que nos ocuparemos en otro momento.

     Pero este municipio ya tenía un vínculo anterior con esta institución humanitaria, pues la delegada para la creación de la Cruz Roja en Tenerife fue una ilustre güimarera, doña Francisca Delgado-Trinidad y O’Shea, Marquesa de la Florida. A falta de otros documentos, se puede decir que Cruz Roja llegó a Canarias en 1874, en que fue implantada en Las Palmas de Gran Canaria; y en 1875, el diario El Memorándum informaba que la Marquesa de la Florida asumía su representación en Tenerife. El objeto principal de las actividades de esta institución en el Archipiélago consistía en recabar todo tipo de ayudas para destinarla a la Península, que en aquel momento se debatía en las Guerras Carlistas. Sin embargo, sobre 1876 la Cruz Roja desapareció de Canarias, al igual que ocurrió en el resto de España, a causa de la situación convulsa que atravesaba el país…

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Artículo-INICIOS DE LA CRUZ ROJA EN GÜÍMAR

La visita de la Virgen de Candelaria a Fasnia (1964), en la peregrinación extraordinaria por la isla promovida con el fin de recaudar fondos para el nuevo Seminario Diocesano

Visita Virgen Candelaria Fasnia     El año 1964 marca una página brillante en la historia religiosa de Fasnia, al recibir por primera y única vez la visita de la Virgen de Candelaria, Patrona de Canarias, en su peregrinación por todas las parroquias de la isla, con el fin de recaudar fondos para la construcción del nuevo Seminario Diocesano, acontecimiento inolvidable en la historia religiosa de Tenerife que duró casi tres meses y medio, del 16 de octubre de dicho año al 28 de enero de 1965. Para esta peregrinación extraordinaria, la Virgen contó con una artística carroza, construida en Güímar, en los talleres de mecánica y chapa de Tejera y en la carpintería de Pánfilo y Tino; fue diseñada por don Manuel García Campos y patrocinada por doña Edelmira Pérez Campos, viuda de Mansito, junto con Acción Católica y Cáritas de dicha ciudad; y se montó sobre una camioneta “Commer” de seis ruedas, cedida por la empresa Hernández Hermanos, S.L. En todos los pueblos visitados, el fervor de los fieles fue impresionante y el éxito económico se vio desbordado con creces, al recaudar más de siete millones de pesetas.

     Fasnia fue el tercer municipio en recibir a la Virgen de Candelaria, tras el paso de ésta por Arafo y Güímar. En la tarde del 20 de octubre de 1964 la venerada imagen salió de El Escobonal y al llegar al vecino pueblo de Fasnia fue entregada por las autoridades de la primera localidad (el concejal delegado de la alcaldía de Güímar, don Mario Delgado Hernández, y el párroco de San José, don Gregorio Dorta Pérez) a las de la segunda, que eran el mismo sacerdote, don Gregorio Dorta Pérez, por entonces encargado de la parroquia de San Joaquín, y su alcalde, don Miguel Suárez González; los tres firmaron el correspondiente impreso de cesión y recepción de la Sagrada Imagen, con el que los segundos se comprometían a su fiel custodia, ante el capellán de la Patrona de Canarias y la mayor parte del vecindario de Fasnia, que había acudido a su recibimiento. El pueblo se había engalanado con esmero para recibir a la imagen de la Candelaria y, a lo largo del día de permanencia de la ilustre visitante, se llevó a cabo un apretado programa de actos. Finalmente, a las cuatro y media de la tarde del día 21, tuvo lugar la emotiva despedida y la comitiva con la Virgen partió hacia Arico el Nuevo, siendo acompañada hasta dicha localidad por un inmenso gentío. Allí, las autoridades de Fasnia entregaron la imagen a las de Arico…

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Artículo-VISITA DE LA VIRGEN DE CANDELARIA A FASNIA

La lucha canaria en Malpaís de Candelaria

Malpaís-lucha canaria     Desde el punto de vista colectivo, Malpaís de Candelaria es el núcleo de las medianías del municipio con menor tradición luchística, pues nunca ha tenido clubes federados, frente a Las Cuevecitas, Araya, Igueste o Barranco Hondo que sí han contado con ellos, en lo que también ha influido su menor población. No obstante, si tuvo un equipo aficionado, el “Añavingo”, que llegó a enfrentarse con éxito a los de los pueblos vecinos, comandado por Policarpo Otazo (“Pollo de Malpaís”). Con posterioridad, han surgido en este deporte vernáculo algunas individualidades vinculadas a esta localidad, entre las que han destacado cuatro puntales regionales.

    En la primera mitad del siglo XX, los jóvenes continuaban teniendo pocos entretenimientos, y se divertían enfrentándose por las tardes en cualquier huerta, en amistosos desafíos de lucha canaria. Con frecuencia los jóvenes luchadores de los distintos pueblos se agrupaban en bandos de 15 o 20 luchadores que competían con los de localidades vecinas, sobre todo en las luchadas organizadas con motivo de las fiestas patronales. La lucha era corrida y controlada por tres árbitros u hombres buenos. La ropa de brega se limitaba a un pantalón elaborado con la tela de un saco de pita “de amoníaco inglés, de la lista azul”, luego sustituido por sacos de azúcar. Así surgieron los primeros luchadores de Malpaís…

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Artículo-LUCHA CANARIA-MALPAÍS DE CANDELARIA