Candelaria-Güímar: Don Ángel Camacho Lemes (1888-1972), guardia municipal interino de Santa Cruz de Tenerife, vocal fundador del comité local de la Agrupación Socialista, delegado local de la O.J.E., agente judicial y guardia municipal de Candelaria

Ángel Camacho Lemes     Nacido en la isla de Lanzarote, nuestro biografiado prestó su servicio militar como soldado de Infantería y luego, una vez establecido en Tenerife con su esposa, obtuvo una plaza de guardia municipal de segunda interino de la capital tinerfeña. Se trasladó luego a Candelaria, donde fue vocal fundador de la Agrupación Socialista, cantinero del Casino y delegado o jefe local de la Organización Juvenil Española de Falange (O.J.E.). Con posterioridad fue nombrado guardia municipal interino de Candelaria (en varias etapas), fiscal de paz suplente, agente judicial y guardia municipal en propiedad hasta su jubilación. En su vejez, después de celebrar segundas nupcias, se estableció en Güímar, donde falleció.

     Nació en el pueblo de Yaiza (Lanzarote) el 13 de febrero de 1888, siendo hijo de don Gregorio Camacho y doña María Lemes. Fue bautizado en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de los Remedios de dicha localidad. Fue conocido en Candelaria como “Cantinero”, por su trabajo en el Casino de la localidad…

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Artículo-ÁNGEL CAMACHO LEMES

Güímar: Don Nicolás Núñez de Acosta (1749-1824), capitán de Milicias, hermano mayor y depositario de cajón de la Hermandad del Rosario del Convento dominico de Güímar, y sobrestante 1º de la fábrica de cigarros de la Beneficencia de la Factoría de Tabacos de La Habana

Nicolás Núñez de Acosta     Hijo de militar y miembro de una ilustre familia, don Nicolás también siguió la carrera de las armas en el Regimiento Provincial de Güímar, en el que ingresó como subteniente, para ascender luego a teniente y capitán de Milicias, empleo con el que obtuvo su retiro. Además, tuvo un notable compromiso religioso, pues fue hermano mayor y depositario de la Hermandad del Rosario del Convento dominico de dicha localidad. Tras su retiro emigró a América, donde permaneció durante casi tres décadas y hasta su muerte, que se produjo en La Habana, donde había alcanzado la plaza de sobrestante 1º de la fábrica de cigarros de la Beneficencia de la Factoría de Tabacos de la capital cubana.

     Nació en el pueblo de Güímar el 10 de septiembre de 1749, siendo hijo de don Luis (Díaz) Núñez, natural del mismo pueblo y por entonces alférez de Milicias, y doña Inés Tomasa de Acosta, que lo era de La Laguna. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el beneficiado servidor don Juan Alonso Ximénez; se le puso por nombre “Nicolás” y actuó como padrino don Francisco Díaz Núñez, natural y vecino del mismo lugar…

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Artículo-NICOLÁS NÚÑEZ DE ACOSTA

Güímar-Candelaria: Don Pedro Hernández de Oliva Álvarez y Ledesma (1703-1761), colector de la parroquia de Ntra. Sra. de la Concepción de la Villa de La Orotava, teniente de beneficiado de Güímar y cura servidor de Candelaria

Pedro Hernández de Oliva     El presente artículo está dedicado a uno de los numerosos sacerdotes nacidos en el municipio de Güímar, varios de ellos en su propia familia. Siendo ya clérigo minorista, fue nombrado colector de la parroquia de Ntra. Sra. de la Concepción de la Villa de La Orotava. En dicha situación, tras formar un patrimonio vitalicio con sus bienes, con lo que ya tuvo una congrua suficiente para ascender a las órdenes mayores, hasta el Presbiterado. Permaneció fuera de Güímar durante muchos años y, una vez que volvió a su pueblo natal, fue nombrado teniente de beneficiado de San Pedro Apóstol y, como tal, cura servidor de la iglesia auxiliar de Santa Ana de Candelaria, con jurisdicción sobre Arafo, cargo en el que permaneció durante diez años. Al final de su vida regresó a Güímar, donde murió tan solo nueve meses después de su llegada definitiva.

     Nuestro biografiado nació en Güímar el 5 de mayo de 1703, siendo hijo de don Diego Hernández de Oliva y doña Luisa Álvarez de Acebedo. Al día siguiente recibió las aguas bautismales en la iglesia de San Pedro Apóstol, de manos del beneficiado don Bartolomé Pérez Sutil, y actuó como padrino el alférez don Pedro Álvarez de Ledesma, vecino de la Villa de La Orotava…

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Artículo-PEDRO HERNÁNDEZ DE OLIVA ÁLVAREZ LEDESMA

Güímar-Candelaria: Don Adolfo Pérez de la Rosa (1901-1989), “El Poeta del Sombrero”, capataz y propietario agrícola, emigrante a Cuba, perito del Banco Hispano, reconocido poeta popular y Presidente de Honor de la Agrupación Socialista de Candelaria

Adolfo Pérez de la Rosa     Le conocí cuando él ya era una persona mayor y yo casi un adolescente. A poco de tratarlo sentí un gran afecto por aquel hombre de aspecto bonachón y ojos vivarachos, yo diría que hasta pícaros, que transmitía en verso todos sus sentimientos, personales, afectivos, sociales y políticos. Se le conocía en su Agache natal como Adolfo “El Pajarero” y en los pueblos del Valle como “El Viejito del Sombrero” o “El Poeta del Sombrero”. De mi mano alegró varias fiestas de El Escobonal, al igual que había hecho anteriormente en Candelaria, Güímar y Arafo.

     A lo largo de su vida trabajó como peón, jornalero, capataz y propietario agrícola, y perito del Banco Hispano. Emigró a Cuba, donde asumió todo tipo de trabajos (agricultor, talador, carretero, cocinero, etc.), y vivió al final de su vida en Candelaria. Pero nunca olvidó el pequeño pueblo en el que había nacido, Pájara, hasta el punto de que su mayor ilusión era leer el nombre del mismo en un rótulo vertical de la Carretera general del Sur, pues era el único núcleo de la comarca de Agache (Güímar) que no lo tenía; desgraciadamente no lo pudo ver realizado, pues se vino a colocar tras su fallecimiento. Después de jubilado dio rienda suelta a su afición poética, participando en muchos actos públicos. En los últimos años de su vida viajó por las islas de la mano del Ayuntamiento de Güímar y del Club de la Tercera Edad de esa misma ciudad, no pasando desapercibida su presencia en ninguna de ellas. También fue el militante más viejo de la Agrupación Socialista de la Villa de Candelaria y su Presidente de Honor. Poco después de su muerte, el Ayuntamiento de Güímar quiso perpetuar la memoria de este conocido hijo dando su nombre a una calle del caserío de La Caleta, en la costa de su Agache natal.

     Pasé con él muchas horas, hablando de política o escuchando su fácil improvisación poética. Curiosamente, ambos habíamos nacido en Agache y nos habíamos afincado en la Villa de Candelaria. Le prometí que recopilaría sus poesías en un libro, pero tampoco pudo ver hecha realidad esta ilusión personal por su repentino e inesperado fallecimiento. Varios años después de su ida, cumplí la promesa que le hice a este entrañable paisano, a quien, a pesar de la diferencia de edad, consideré siempre como un verdadero amigo.

     Nació en el pago de Pájara (Güímar) el 19 de enero de 1901, a las ocho de la mañana, siendo bautizado el 20 de febrero inmediato en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por don Rafael Tiburcio Rodríguez, cura ecónomo de la misma; se le puso por nombre “Adolfo Pedro” y actuó como madrina doña María Benítez García y como testigos don Rafael Hernández Delgado y don Pedro Feo Cabrera. Don Adolfo pasó los primeros años de su vida en el pueblo natal, en compañía de su madre, doña María, por la que siempre profesó una filial devoción…

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Artículo-ADOLFO PÉREZ DE LA ROSA

La Capilla de San Pedro Arriba en Güímar (1794-2017)

Capilla San Pedro Arriba     Por todos es conocida la división hecha en Güímar desde el siglo XVII en dos sectores, partiendo de la Parroquia Matriz, con el fin de lograr cada año la mejor realización de sus Fiestas Patronales. El sector delimitado por un paralelo ideal que pasa por la calle de Arafo, Plaza de San Pedro y calle de Santo Domingo hasta el Puente de Guaza, en dirección a la cumbre, toma el nombre de “San Pedro de Arriba”, y a él le toca “hacer la fiesta” en los años pares; la otra mitad de la ciudad, situada hacia la costa, la celebra en los años impares.

     Para que en dichos años pares la venerada imagen de San Pedro Apóstol pudiese pernoctar en el barrio de San Pedro Arriba, en la antevíspera de su festividad, en 1794, hace 223 años, los vecinos construyeron una Capilla en honor del Patrono, como habían hecho con anterioridad los de Abajo, la cual forma un conjunto longitudinal con la de San Pedro Abajo y la Iglesia matriz del mismo titular. Se trata de una pequeña construcción de planta cuadrada, que cuenta con una superficie de 45 metros cuadrados, muros de mampostería y cubierta de teja árabe a cuatro aguas. Sus elementos más representativos son: las pinturas murales del interior, que representan las Virtudes Teologales, los símbolos de la Pasión y del titular de la capilla; el pavimento, de piedra chasnera; la gran portada de cantería en medio punto; la puerta de madera de tea, torneada en forma de arco; la prolongación de la fachada con un alpende de madera, sostenido por finos pilares de idéntico material y cubierto de chapa metálica ondulada; y el árbol lateral, que hace las veces de campanario. Hoy es un Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Monumento. En su bello entorno se encuentran varias casas antiguas, con fachadas de estilo canario y, algo más alejadas, algunas de las edificaciones e instalaciones más emblemáticas del municipio: molinos de agua, chorros públicos, lavaderos, Hotel “El Buen Retiro”, El Sanatorio o Pensión Stritter (actual Colegio “Santo Domingo”, regentado por las Religiosas de Nazaret), casa natal del Obispo Pérez Cáceres, casa del Torreón o de los Moriarty, etc. A esta antigua Capilla dedicamos el presente artículo, enriquecido con las bellas fotografías de José Carlos Mesa Acosta “Mataparda”…

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Artículo-CAPILLA DE SAN PEDRO ARRIBA-GÜÍMAR

Güímar-Candelaria: Don Juan Hilario de Armas Torres (1781-1866), sargento 1º de Granaderos, teniente de Milicias Urbanas, regidor y alcalde real de Candelaria, perito repartidor y recaudador de contribuciones

Juan Hilario de Armas     Nuestro biografiado era natural de Güímar, pero vivió más de la mitad de su vida en Barranco Hondo de Candelaria, donde contrajo matrimonio. Ingresó como soldado en el Regimiento de Milicias Provinciales de Güímar, en el que alcanzó el empleo de cabo 1º de Granaderos. Luego fue teniente de las Milicias Urbanas (Milicia Nacional) de La Laguna, mientras vivió en el sector de Barranco Hondo que pertenecía por entonces a dicha ciudad. Además, fue regidor y alcalde real de Candelaria, perito repartidor y recaudador de contribuciones en el pago de su residencia; y, como propietario agrícola, también figuró en la relación de electores contribuyentes de dicho término. Al final de su vida, después de haber enviudado, regresó a su pueblo natal, en el que murió

     Nació en Güímar el 14 de enero de 1781, siendo hijo de don Miguel Felipe de Armas Castro, natural de la isla de La Palma, y doña Paula (Elías) de Torres Marrero y del Castillo, que lo era del pueblo sureño, aunque oriunda por su madre de Barranco Hondo (Candelaria). Cinco días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el sacerdote barrancohondero don Luis Ambrosio Fernández del Castillo, beneficiado propio de la misma y de la de Santa Ana de Candelaria; se le puso por nombre “Juan Hilario Leonardo Domingo de Jesús” y actuó como madrina doña Leonarda de Torres, natural y vecina del lugar de Candelaria en Barranco Hondo…

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Artículo-JUAN HILARIO DE ARMAS TORRES

Güímar: Don Ernesto de la Rosa Lugo (1880-1911), Bachiller, tipógrafo, vocal del “Gremio de Tipógrafos, Encuadernadores y Litógrafos” y sargento de Infantería, fallecido en plena juventud

Ernesto de la Rosa Lugo-2     De corta edad, nuestro biografiado se estableció en Santa Cruz de Tenerife, donde gracias a una pensión del Ayuntamiento obtuvo los títulos de Bachiller y Tipógrafo, que le permitió ejercer en las imprentas de dicha capital, donde llegó a ser vocal del “Gremio de Tipógrafos, Encuadernadores y Litógrafos”. Después de casado ingresó en el Ejército, donde desarrolló una corta carrera militar, en la que ascendió desde soldado hasta sargento de Infantería, empleo con el que le sorprendió la muerte en plena juventud, cuando contaba tan solo 31 años de edad, dejando esposa e hijos.

     Nació en el pago de El Escobonal (Güímar) el 23 de enero de 1880, a las tres de la madrugada, siendo hijo de doña María de la Rosa Lugo, natural del mismo pueblo. Tres días después fue bautizado en la iglesia de de San Pedro Apóstol de Güímar por don Fidel Farré Pujol, Lcdo. en Sagrada Teología, beneficiado curado propio de dicha iglesia y arcipreste del partido; se le puso por nombre “Ernesto” y actuó como madrina doña Florentina de la Rosa, siendo testigos don Rafael Hernández Delgado y don Nicolás Torres, de dicha vecindad…

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Artículo-ERNESTO DE LA ROSA LUGO

Güímar: Don Francisco Hernández de la Rosa (1670-1731), capellán y sacerdote, teniente de beneficiado, cura servidor de Candelaria y Güímar, notario público eclesiástico, juez comisario y mayordomo de la fábrica parroquial

Francisco Hernández de la Rosa     Tras obtener la capellanía que había fundado uno de sus tíos, nuestro biografiado siguió la carrera eclesiástica hasta ordenarse de presbítero. Por entonces, tuvo un notable protagonismo en la fundación de la Hermandad del Carmen de la iglesia parroquial de Güímar, de la que fue miembro. Como capellán, quedó adscrito a la parroquia de “San Pedro de Güímar y Santa Ana de Candelaria”, que englobaba a los tres pueblos del Valle, en la que desempeñó el cargo de teniente de beneficiado; en virtud de éste, ejerció en dos ocasiones como teniente servidor de la iglesia parroquial de Candelaria y en otra como beneficiado servidor de la de Güímar, siendo uno de los primeros güimareros que estuvo al frente de su parroquia. Además, fue nombrado notario público eclesiástico, juez comisario del Santo Oficio y mayordomo de la fábrica parroquial de Güímar.

     Nació en Güímar el 13 de febrero de 1670, siendo hijo de don Juan Hernández Rodríguez y doña Felipa María de la Cruz de los Reyes (o Rodríguez). Dos días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el Bachiller don Salvador Pérez, beneficiado de dicha parroquia; se le puso por nombre “Francisco” y actuaron como padrinos don Luis Pérez Texera y doña Juana Gaspara, vecinos de dicho lugar…

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Artículo-FRANCISCO HERNÁNDEZ DE LA ROSA

Güímar: Don José Delgado Trinidad y Díaz (1717-1789), capitán de Milicias, alcalde de Güímar, fundador de las ermitas de San José de El Escobonal y Ntra. Sra. de Belén de Chacaica, así como patrono y mayordomo de la primera

José Delgado Trinidad Díaz     La conocida familia güimarera que ostentó el apellido Delgado-Trinidad (ya extinguido) descendía por línea de varón del Mencey Don Diego de Adeje, a quien los Reyes Católicos concedieron el entonces apreciado título de “Don” y el derecho a usar escudo de armas, y de su primo don Juan Delgado Benza, llamado antes del bautismo “Ayateronte y Hayaterombron”, su antepasado directo; asimismo llevaba sangre del Mencey guanche de Güímar. Uno de sus miembros más destacados fue don José Delgado Trinidad y Díaz, quien alcanzó el empleo de capitán de Milicias y el cargo de alcalde real de Güímar, que ostentó en varias ocasiones, siendo asimismo fundador de las ermitas de San José de El Escobonal y Ntra. Sra. de Belén de Chacaica, así como patrono y mayordomo de la primera; también perteneció de las tres hermandades de Güímar; constituyó con su esposa, doña Antonia de la Rosa, la pareja más prolífica del Valle de Güímar en el siglo XVIII, pues tuvieron 17 hijos; y fue uno de los mayores propietarios del municipio, ya que poseía tierras y casas en diferentes lugares del mismo (Chacaica, Cano y Aguerche, estos dos últimos en El Escobonal).

     Este ilustre personaje nació en Güímar el 13 de agosto de 1717, siendo hijo del alférez don Juan Delgado Trinidad, natural de Fasnia, y doña Anastasia Díaz, que lo era de la primera localidad, donde se habían casado el año anterior. El 22 de ese mismo mes recibió el bautismo en la iglesia de San Pedro Apóstol, de manos del beneficiado don Domingo de Paes y Galdona; se le puso por nombre “Joseph” y actuó como padrino el alférez don Diego Alonso Bencomo, natural de Arafo y vecino de Güímar…

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Artículo-JOSÉ DELGADO TRINIDAD Y DÍAZ

Güímar-Candelaria: Don Pedro Ximénez Núñez (1750-1829), capellán, clérigo minorista, sochantre de la parroquia de Santa Ana, emigrante a Cuba, diputado y fiel de fechos del Ayuntamiento de Candelaria, diputado de la Alhóndiga e interventor del Pósito

Pedro Ximénez Núñez     Nuestro biografiado fue uno de los muchos vecinos de Candelaria nacidos en los otros pueblos del Valle, que tuvieron diversas responsabilidades públicas en esta localidad. Tras obtener una capellanía en su pueblo natal, recibió la prima Tonsura clerical. Siendo ya clérigo tonsurado se estableció en Candelaria, donde obtuvo el empleo de sochantre de la iglesia de Santa Ana. Después de ascender a clérigo minorista, abandonó la carrera eclesiástica, contrajo matrimonio y emigró a Cuba. Tras su regreso desempeñó varios cargos en el Ayuntamiento de Candelaria, como los de diputado del común (o de abastos) y fiel de fechos, éste en dos ocasiones. Además, fue diputado de la Alhóndiga e interventor del Pósito del mismo término.

     Nació en Güímar el 18 de mayo de 1750, siendo hijo de don Benito Ximénez García y doña María Josefa Núñez González. Cinco días después fue bautizado en la iglesia del Apóstol San Pedro por don Juan Alonso Ximénez, beneficiado servidor de dicha parroquial y de la de Santa Ana de Candelaria; actuó como padrino don Alonso Ximénez, natural y vecino de dicho lugar…

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Artículo-PEDRO XIMÉNEZ NÚÑEZ