Los casinos republicanos de Chimiche, El Salto y San Isidro, en Granadilla de Abona (1935-1936)

     Existe constancia de que durante la II República Española el municipio de Granadilla de Abona contó con una sociedad de recreo legalizada, el “Casino de Granadilla”. Pero en los distintos barrios o núcleos de población del municipio existieron otros casinos, que no consta que fuesen inscritos en el Registro de Asociaciones del Gobierno Civil y por lo tanto no llegaron a legalizarse, lo que no impidió que durante algún tiempo funcionasen como tales. De éstos, ya nos ocupamos en otros artículos de los que existieron en Charco del Pino y El Médano , por lo que en este trabajo nos centramos en los de Chimiche, El Salto y San Isidro, aunque solo de forma preliminar, para iniciar su estudio hasta que aparezca nueva documentación que enriquezca su historia. Lo cierto es que estaban en pleno funcionamiento en 1936, año en el que fueron disueltos con motivo del inicio de la Guerra Civil, tras una corta trayectoria.

     En estos centros sociales y recreativos se celebraban sobre todo bailes, que permitían a los jóvenes salir de la dura rutina y olvidar por unas horas el duro trabajo agrícola y ganadero. Además, como siempre ocurría en este tipo de sociedades, ocasionalmente se impartían conferencias, se efectuaban representaciones teatrales o se celebraban festivales literario-musicales. Asimismo, diariamente se abrirían para practicar juegos de mesa, sobre todo baraja o dominó, así como para intercambiar opiniones en improvisadas tertulias…

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Granadilla de Abona: Don Inocencio García Feo (1885-1920), Doctor en Sagrados Cánones y en Filosofía, prefecto del Seminario y párroco propio de La Orotava, donde da nombre a una calle, en el primer centenario de su fallecimiento

     Al cumplirse hace tan solo dos días el primer centenario del fallecimiento de un hijo ilustre de Granadilla de Abona y uno de los párrocos más recordados de la Villa de La Orotava, don Inocencio García Feo, siguiendo la sugerencia de un sobrino nieto hemos querido rescatar la reseña biográfica de este querido sacerdote, añadiendo nuevos datos y fotografías a la ya publicada en este mismo blog hace algo más de ocho años.

     Aunque de tradición familiar inclinada hacia las Milicias Canarias, don Inocencio García Feo se sintió atraído desde muy joven por la carrera eclesiástica. Así, tras cursar estudios en el Seminario Diocesano fue enviado a Roma, donde se ordenó de Presbítero y en cuya Universidad Gregoriana se Doctoró en Sagrados Cánones y en Filosofía. A su regreso a Tenerife desempeñó el cargo de prefecto de estudios del Seminario Conciliar, en el que solo permaneció un mes, al ser nombrado cura ecónomo y mayordomo de fábrica de la Purísima Concepción de la Villa de La Orotava; en este destino permaneció durante más de nueve años, hasta su muerte, después de haberla obtenido en propiedad tras una brillante oposición. Al frente de la importante parroquia se ganó el cariño y la admiración de sus feligreses, debido a las mejoras realizadas en el templo y en las festividades religiosas. Asimismo, destacó como orador sagrado y el Ayuntamiento lo integró en varias comisiones locales; también fue vocal nato y secretario del Patronato del Colegio “San Isidro”, presidente accidental del Consejo local de Exploradores de La Orotava y vocal de la Junta de Fomento de las Cañadas. Tras su prematuro fallecimiento se le dio su nombre a una de las calles más céntricas de dicha Villa, inmediata a la iglesia parroquial que regentó.

     Nuestro biografiado nació en la calle del Agua de Granadilla de Abona el 28 de diciembre de 1885, a las doce del mediodía, siendo hijo de don José García García y doña Francisca Feo Morales, naturales y vecinos de dicha localidad. El 17 de enero de 1886 fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua por el cura párroco propio don Atanasio Viña y Vera; se le puso por nombre “Inocencio Tomás” y actuó como madrina su tía paterna doña María de la Natividad García, siendo testigos don Juan Nepomuceno Ramos y don Domingo Feo…

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Granadilla de Abona: Don Juan Reyes Sánchez (1813-1889), escribiente de la Comandancia Militar del Sur, brigada del Batallón y de la Sección Provincial de Abona, Caballero de San Hermenegildo y alférez de Milicias retirado con sueldo

     Muchas fueron las familias sureñas cuyos miembros llenaron gloriosas páginas de la historia militar insular, pues aunque a veces no alcanzaron empleos de gran relieve, siempre mostraron una profunda voluntad de servicio por las Milicias Canarias. Don Juan Reyes Sánchez fue uno de esos militares que empezaron desde abajo, desde simple soldado, para ir ascendiendo gracias a su tesón y méritos hasta alférez de Milicias; en tres ocasiones estuvo movilizado con la partida destacada en Granadilla para celo sanitario y persecución del contrabando; durante dos años actuó como escribiente en la Comandancia Militar del Cantón de Abona y, sobre todo, fue brigada del Regimiento, luego Batallón y Sección de Abona, a lo largo de 29 años, en tres períodos diferentes. Fue nombrado Caballero de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, al concedérsele la Cruz de la misma, y obtuvo su retiro con sueldo. Constituyó el tronco de una ilustre saga de granadilleros.

     Nació en Granadilla de Abona el 4 de abril de 1813, siendo hijo de don Sebastián Reyes y doña Petra Sánchez Garabote. Al día siguiente fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua por el presbítero don Manuel González Guillén, con licencia del Dr. don Isidoro Rivero Peraza y Ayala, párroco propio de la misma; se le puso por nombre “Juan Antonio” y actuó como madrina doña María Martín, vecina de la localidad en el pago de El Draguito…

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La visita de la Virgen de Candelaria a Granadilla de Abona (1964), en su peregrinación extraordinaria por la isla con el fin de recaudar fondos para el nuevo Seminario diocesano

     El año 1964 marca una página inolvidable en la historia religiosa de Granadilla de Abona, al recibir por primera y única vez la visita de la Virgen de Candelaria, Patrona de Canarias, en su peregrinación por todas las parroquias de la isla con el fin de recaudar fondos para la construcción del nuevo Seminario Diocesano, acontecimiento inolvidable en la historia religiosa de Tenerife que duró casi tres meses y medio, del 16 de octubre de dicho año al 28 de enero de 1965. Para esa peregrinación extraordinaria la Virgen contó con una artística carroza, construida en Güímar, en los talleres de mecánica y chapa de Tejera y en la carpintería de Pánfilo y Tino; fue diseñada por don Manuel García Campos y patrocinada por doña Edelmira Pérez Campos, viuda de Mansito, junto con Acción Católica y Cáritas de dicha ciudad; y se montó sobre una camioneta “Commer” de seis ruedas, cedida por la empresa Hernández Hermanos, S.L. En todos los pueblos visitados, el fervor de los fieles fue impresionante y el éxito económico se vio desbordado con creces, al recaudarse más de siete millones de pesetas. Durante el recorrido la Virgen estuvo acompañada por su capellán, cargo que asumió casi siempre el sacerdote dominico fray Juan Fernández Baca, conocido por el “Padre Juan de Candelaria”. La revista Radar Isleño, editada por los frailes dominicos de Candelaria, fue recogiendo la crónica detallada de esta peregrinación extraordinaria de la Virgen, en todo su recorrido.

     El municipio de Granadilla de Abona fue el quinto de la isla en recibir a la Virgen de Candelaria, tras el paso de ésta por Arafo, Güímar Fasnia y Arico. El sábado 24 de octubre la venerada imagen salió de El Río de Arico con destino a Vilaflor, pero haciendo paradas en los barrios de Chimiche, donde se incorporó la antigua Danza de varas que la acompañó durante todo el recorrido, Los Blanquitos y El Desierto, en todos los cuales recibió el cariño del vecindario; luego atravesó Granadilla, donde un elevado número de fieles se agolpaban para verla pasar y la acompañaron hasta la salida de la villa. A su regreso de Vilaflor permaneció durante un día en la iglesia de San Antonio de Padua de Granadilla de Abona y otro en la de San Luis Rey de Charco del Pino…

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El naufragio del vapor transatlántico español “Valbanera” en la costa de Cuba (1919) y su repercusión en el Sur de Tenerife

     El pasado año, concretamente el 10 de septiembre de 2019, se conmemoró el primer centenario de la mayor tragedia naval española en tiempo de paz, el naufragio del vapor transatlántico “Valbanera”, que partiendo de Barcelona recogió 569 pasajeros en Canarias, quienes emigraban a Cuba en busca de mejor fortuna; pero muchos de ellos encontraron la muerte en esa travesía, sin haber llegado a su destino. El hundimiento de dicho buque con motivo de un huracán acabó con la vida de 488 personas, de las cuales al menos 408 eran canarias, por lo que fue conocido como el “Titanic de los pobres”, el “Titanic canario” o el “Titanic de la emigración canaria”. En este artículo nos ocupamos de ese triste suceso, de repercusión internacional, recordando a los pasajeros del Sur de Tenerife que viajaban en él. Curiosamente, en su viaje anterior el mismo barco sufrió una grave epidemia de gripe en la travesía de Cuba a Canarias, en la que murieron unos 30 pasajeros, además de otros que fallecieron después de desembarcar en Las Palmas de Gran Canaria. Sin duda es una de las historias más dramáticas de la emigración canaria, una constante que ha marcado la historia de este archipiélago.

     El vapor “Valbanera” era un gran buque correo transatlántico español, propiedad de la compañía de navegación “Pinillos”. Fue construido en Glasgow, en Escocia, y entregado a dicha naviera en noviembre de 1906, siendo bautizado como “Valbanera” en honor a la Virgen de Valvanera, de La Rioja, aunque por algún error se modificó el nombre cambiando la segunda v por una b. Sus características generales eran: 121,9 m de eslora; 14,6 m de manga; 6,5 m de puntal; 7,6 m de calado; propulsión por alternativa de triple expansión, con dos hélices; velocidad de 12 nudos; y capacidad para 1.200 pasajeros, repartidos en 4 clases o categorías. Fue asignado por la Naviera Pinillos a la línea entre los puertos mediterráneos españoles y los atlánticos de Canarias, a Puerto Rico, Cuba y los puertos norteamericanos del Golfo de México. También navegó en la ruta entre España, Brasil y Argentina…

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Vilaflor de Chasna-Granadilla de Abona: Don Mateo García Fonte del Castillo (1692-1766), capitán de Milicias, alcalde real de Vilaflor, promotor de la construcción de la ermita de San Luis en Chiñama, apoderado de los vecinos y patrono encargado de la reedificación del Convento franciscano de Granadilla

     Al igual que muchos de sus familiares, don Mateo siguió la carrera militar y obtuvo los empleos de teniente y capitán de Milicias en el Regimiento de Abona. Además, fue alcalde real de la extensa jurisdicción de Vilaflor en dos ocasiones y apoderado de los vecinos de Chiñama y Charco del Pino, en el pleito surgido entre las parroquias de Vilaflor y Granadilla sobre la jurisdicción de dichos parroquianos. Por encargo de su familia, promovió la construcción de la ermita de San Luis del pago de Chiñama, que habían fundado y dotado sus tíos abuelos; y, posteriormente, construyó la capilla de San Antonio Abad de la misma; también fue nombrado patrono del Convento franciscano de Granadilla, con la obligación de reedificarlo tras ser destruido por un incendio, como así hizo. Gozaba de gran prestigio y de notable autoridad sobre sus paisanos, disfrutaba de cuantiosas propiedades e incluso tenía esclavos a su servicio.

     Nació en el pago de Chiñama el 25 de febrero de 1692, siendo hijo del capitán don Diego García del Castillo y doña Antonia María Fonte del Castillo y Palacios. El 10 de marzo inmediato fue bautizado en la iglesia de San Pedro de Vilaflor por el beneficiado don Matías Ruiz Alfonso; se le puso por nombre “Mateo” y actuó como padrino el Lcdo. don Juan García Lozano, vecino de dicho lugar de Vilaflor…

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Granadilla de Abona: Don Andrés García Tacoronte y Bencomo (1820-1901), capitán de Milicias, propietario agrícola, elector contribuyente, presidente de la mesa electoral y alcalde constitucional de Granadilla

     Aunque por ambas líneas ostentaba apellidos guanches, nuestro biografiado nació en Caracas, pero con tan solo dos años se estableció en Charco del Pino (Granadilla de Abona), pueblo natal de su padre. Durante más de veinte años siguió la carrera militar, en la que ingresó como subteniente, para ascender luego a 2º ayudante, teniente y capitán de Milicias, primero en el Regimiento de Abona y luego en la Batallón del mismo nombre. Además, destacó como propietario agrícola, lo que le permitió figurar entre los electores contribuyentes de Granadilla, que podían participar en las elecciones de diputados provinciales y diputados a Cortes; fue presidente de la mesa electoral de dicho término, alcalde constitucional del mismo y asociado para la distribución del presupuesto municipal. Posteriormente, volvió a ser designado concejal interino del Ayuntamiento, pero como los restantes miembros nombrados fue sentenciado por prolongación de funciones a seis años, ocho meses y un día de inhabilitación para cargos públicos. Finalizado ese plazo volvió a la política local, pues volvió a ser alcalde accidental de Granadilla de Abona.

     Nació en el pueblo de Yaritagua, en la provincia de Caracas (Venezuela), el 4 de febrero de 1820, siendo hijo natural de don Juan Antonio (García) Tacoronte y Hernández, natural de Charco del Pino (Granadilla de Abona), y doña María Inés Bencomo Monterola, que lo era de la citada localidad venezolana pero oriunda de Güímar, quienes tenían “tratado matrimonio”. Tres días después fue bautizado por don José de Jesús Gale, venerable cura de dicho pueblo; se le puso por nombre “Juan Andrés Corvino” y actuó como padrino don Antonio García Tacoronte. Siempre fue conocido como “Andrés”…

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La construcción de la torre de la iglesia parroquial de San Antonio de Padua de Granadilla de Abona, la instalación del reloj y el legado de don Domingo González Mena

     La torre de la iglesia parroquial de San Antonio de Padua de Granadilla de Abona se bendijo en 1885 y fue sufragada en un 60 % por don Domingo González Mena, acaudalado emigrante granadillero en Venezuela. Once años más tarde, en 1896, se instaló en ella el reloj, que se había encargado en Francia y fue sufragado mediante una suscripción popular entre el vecindario. Al año siguiente se proyectó la adquisición de nuevas campanas para ella. El Sr. González Mena, fallecido en América hacia 1908, dejó en su testamento un importante legado para ampliar la capilla de El Calvario de su villa natal y poner en ella una imagen, para lo que creó una comisión que debía administrarlo. Su generosidad con su pueblo natal motivó su nombramiento como Hijo Predilecto de Granadilla de Abona y la nominación de una plaza o alameda. Pero la inversión del resto del legado dio lugar a una agria polémica, pues unos querían invertirlo en edificios religiosos (construcción de una casa parroquial y acondicionamiento de la iglesia del antiguo convento), mientras que otros querían que se invirtiese en edificios civiles para alojar dependencias públicas (casas consistoriales, casa cuartel de la Guardia Civil, estación de Telégrafos, escuelas, etc.). Finalmente, ese dinero se invirtió en la reforma de la Plaza del exconvento franciscano, que llevaba el nombre del donante.

     La construcción de la torre comenzó en 1885 y concluyó al año siguiente Su costo ascendió a la cantidad de 11.818,48 pesetas, de cuya cantidad más del 60 %, 7.425,06 pesetas, fueron aportadas por don Domingo González Mena, emigrante granadillero en Venezuela, quien envió ese dinero desde Venezuela con un paisano. El autor de los planos fue don Felipe Pérez Mejías, natural y vecino de la propia villa, quien también dirigió las obras. La torre se bendijo el lunes 14 de junio de 1886, por el cura párroco de Arico don Antonio Martín Bautista; se le puso por nombre “Antonia María del Rosario”, en honor del patrón y compatrona de la parroquia, y actuó como padrino de la misma el párroco de Granadilla, don Atanasio Viña y Vera. En el mismo acto se bendijo el baptisterio por el mismo sacerdote…

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Granadilla de Abona: Don Francisco Antonio Peraza y Ayala (1732-1800), capitán de Milicias, alcalde real de Granadilla, patrono de la ermita de San Isidro y mayordomo de las Mercedes de Abona, con información favorable de hidalguía y nobleza

     Miembro de una de las familias del Sur de Tenerife que más oficiales dio a las Milicias Canarias, los Peraza de Ayala, nuestro biografiado también siguió la carrera militar, en la que ascendió desde cadete hasta capitán de Milicias, siempre en el Regimiento Provincial de Abona. Además, desempeñó el cargo de alcalde real de Granadilla en cuatro etapas, así como los de patrono de la ermita de San Isidro de dicho lugar y mayordomo de las Mercedes de Abona. Presentó junto con su hermano Fernando una información de hidalguía y nobleza, en la que fue amparado. Contrajo matrimonio primero en Granadilla y luego en Arico, dejando una amplia y destacada sucesión de su segundo enlace, repartida entre ambas localidades sureñas.

     Nació en Granadilla de Abona el 30 de julio de 1732, siendo hijo del capitán don Francisco Peraza de Ayala y del Castillo y de doña Beatriz Margarita Bello de Frías. El 3 de agosto inmediato fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua, por el cura párroco propio don Rodrigo García de Armas; se le puso por nombre “Francisco Antonio”. No conocemos más datos de la partida por haber desaparecido el correspondiente libro en un incendio…

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Granadilla de Abona: Don Ambrosio Antonio de Reverón y Mena (1777-?), propietario agrícola y ganadero, capitán de las Milicias Canarias y segundo comandante de las Tropas del general Boves en el Ejército Realista de Venezuela

     Como algunos de sus familiares, nuestro biografiado siguió la carrera militar y alcanzó el empleo de capitán de las Milicias Canarias, probablemente en el Regimiento Provincial de Abona. Luego emigró a Venezuela, al igual que tres de sus hermanos y varios de sus tíos, estableciéndose en la ciudad de La Victoria (Aragua), como propietario agrícola y ganadero. En dicha situación le sorprendió la Guerra de la Independencia venezolana, alistándose en el Ejército Realista, en el que alcanzó el empleo de segundo comandante de las Tropas del General Boves (despiadado caudillo realista), por lo menos durante la Segunda República (1813-1814).

     Nació en Charco del Pino (Granadilla de Abona) el 7 de diciembre de 1777, siendo hijo de don Nicolás Antonio de Reverón y Bollullos, natural de Vilaflor, y doña María Josefa Alonso de Mena y González del Pino, que lo era de Charco del Pino. El 14 de ese mismo mes recibió el bautismo en la iglesia de San Antonio de Padua de manos de don Francisco Cruz Alayón, párroco de la misma; se le puso por nombre “Ambrosio Antonio de la Concepción” y actuaron como padrinos don Francisco Alonso de Mena y doña María del Carmen, vecinos de dicho lugar…

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