La “Fiesta del Árbol” celebrada en Candelaria en 1927

     Como ya indicamos en un artículo anterior, la primera “Fiesta del Árbol” celebrada en el planeta tuvo lugar en Villanueva de la Sierra (Cáceres) en 1805, por iniciativa del cura párroco de dicha localidad, como gesto oportuno para conmemorar el valor de la libertad, tras lo destruido que quedaron los montes del norte de Cáceres por las batallas libradas entre las tropas locales y las francesas de Napoleón Bonaparte. En Canarias, la primera “Fiesta del Árbol” se celebró en Las Palmas de Gran Canaria el 29 de abril de 1902, por iniciativa del periodista don Francisco González Díaz, conocido como el “Apóstol del árbol”; fue organizada por la Asociación de la Prensa ante la inacción de las instituciones públicas, de lo que se quejó su impulsor. El 6 de diciembre de ese mismo año también se celebró en Santa Cruz de Tenerife. El auge que fue adquiriendo esta celebración a lo largo del Estado español determinó la publicación de un Real Decreto el 15 de marzo de 1904, que le daba carácter oficial, y otro del 5 de enero de 1915 que declaraba “obligatoria la celebración anual de una Fiesta del Árbol en cada término municipal”. Pero ello no determinó su efectiva puesta en práctica, pues serían muy contadas las localidades canarias que cumplieron lo establecido en dicha disposición; entre ellas recordamos, además de ambas capitales, Teror, Arucas, Santa María de Guía, Gáldar, Moya, Telde, Santa Brígida, La Laguna, La Orotava, Icod de los Vinos, Güímar, Guía de Isora, Tacoronte, La Victoria, La Matanza, Moya, Alajeró, Vallehermoso, Candelaria, Los Realejos, Fasnia, Arafo, Arrecife de Lanzarote, etc.

     En el presente artículo nos vamos a centrar en la primera Fiesta del Árbol celebrada en Candelaria en 1927, que fue organizada por el Ayuntamiento en colaboración con los dos maestros de la localidad. Consistió en una recepción de autoridades, misa en el Santuario de la Virgen, acto oficial con varias intervenciones, plantación de 150 árboles a la entrada del pueblo (Amance), en el enlace con la Carretera General del Sur, y brindis en el Ayuntamiento. Fue organizada por el secretario del Ayuntamiento, don José Luis Domínguez Clavijo, con el apoyo del alcalde, don Juan Carballo García, y la colaboración de los maestros, don Esteban Martín Mederos y doña Francisca Saavedra Medina…

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Artículo-FIESTA DEL ÁRBOL-CANDELARIA-1927

Los pregoneros de la Virgen de Candelaria y los representantes reales en las fiestas de la Patrona de Canarias (Villa de Candelaria)

     En el presente trabajo vamos a recordar dos aspectos relacionados con algunos de los personajes que han quedado vinculados al Santuario de Candelaria con motivo de las festividades de la Virgen. El primero lo constituyen los pregoneros de las fiestas y el segundo los representantes reales nombrados para presidir las de agosto. Como es sabido, en honor de la Virgen de Candelaria, la Patrona de Canarias, se celebran tres fiestas a lo largo del año: la de la Purificación o de las Candelas, el 2 de febrero, de carácter más oficial; la de la Asunción, el 15 de agosto, la más popular; y la del Aniversario de la Coronación Canónica de la Santísima Imagen, el 13 de octubre, la más íntima.

     Con el fin de otorgarle el prestigio que le correspondía, por lo menos desde los años sesenta del siglo pasado se ha designado un pregonero para las de agosto. Antiguamente, el pregón se retransmitía por radio, pero desde hace varias décadas se lee ante las autoridades y el público, en el salón de plenos del Ayuntamiento. Siempre se ha procurado elegir a una persona de prestigio, por su cultura o por sus responsabilidades profesionales o públicas, quien, además de invitar al pueblo a la celebración, suele recordar acontecimientos históricos asociados a la Virgen y a su festividad, así como sus vínculos personales con ella. Aunque inicialmente solo fueron hombres los que asumieron dicho papel, afortunadamente desde 1995 se han ido incorporando algunas mujeres, pero aún en escaso número (solo tres). Asimismo, a partir de los años setenta se incorporaron a la festividad de febrero unas Jornadas de Exaltación Poética a la Virgen de Candelaria, que se celebraron en el Santuario durante una veintena de años, en dos etapas, y contaron con pregoneros de prestigio, que también centraban su intervención en la Virgen y sus tradiciones festivas; lamentablemente, solo una mujer asumió dicha responsabilidad. Incluso la más modesta de las festividades de la Virgen de Candelaria, la que conmemora el aniversario de su Coronación Canónica, contó por lo menos en una ocasión con pregonero, que fue don Enrique Romeu Palazuelos (Conde de Barbate), única persona que ha pregonado las tres fiestas de la Patrona de Canarias.

     En cuanto a los representantes reales que desde 1997 han presidido la festividad del 15 de agosto, esta responsabilidad ha recaído de forma rotatoria entre los principales cargos políticos de las islas y de la propia villa, así como en los jefes del Mando Militar de Canarias. Solo una mujer ha asumido dicha representación, la actual alcaldesa de la Siempre Abnegada y Piadosa Villa de Candelaria, doña María Concepción Brito.

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Artículo-PREGONEROS DE LA VIRGEN-REPRESENTANTES REALES

Candelaria: Fray Luis Tomás Leal (1688-1757), lector de vísperas y maestro dominico, examinador sinodal del Obispado, prior de los conventos de La Laguna y Candelaria, prior provincial de la Orden de Predicadores y escritor mariano

Fray Luis Tomás Leal     Este ilustre religioso palmero fue lector de vísperas y maestro dominico, examinador sinodal del Obispado, prior de los conventos de La Laguna y Candelaria y prior provincial de la Orden de Predicadores en dos cuatrienios. Además, escribió una “Novena de nuestra Sra. de las Nieves venerada en la Isla de La Palma”. Se retiró en el Convento Real de Candelaria, del que fue el religioso más sabio y en el que falleció, después de entregarse de lleno a escribir una “Historia de la aparición y milagros de la Virgen de Candelaria”, manuscrito que permaneció inédito y desapareció en el incendio de 1789.

     Nació en Santa Cruz de La Palma el 24 de agosto de 1688, siendo hijo de don Francisco Patricio Pérez Mayato, natural de la misma ciudad, y de doña Pascuala Leal, que lo era de la Villa de Mazo. A pesar de que algunos biógrafos lo consideraron natural de esta última villa, su filiación y lugar de nacimiento se pueden comprobar en la información “ad perpetuam”, legitimidad y limpieza de sangre de don Francisco Lorenzo de Amarante y su esposa, doña Francisca Hernández Pérez, protocolizada el 11 de junio de 1739 ante don Antonio Vázquez, escribano público de La Palma…

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Artículo-FRAY LUIS TOMÁS LEAL

Candelaria-Güímar: Don Ángel Camacho Lemes (1888-1972), guardia municipal interino de Santa Cruz de Tenerife, vocal fundador del comité local de la Agrupación Socialista, delegado local de la O.J.E., agente judicial y guardia municipal de Candelaria

Ángel Camacho Lemes     Nacido en la isla de Lanzarote, nuestro biografiado prestó su servicio militar como soldado de Infantería y luego, una vez establecido en Tenerife con su esposa, obtuvo una plaza de guardia municipal de segunda interino de la capital tinerfeña. Se trasladó luego a Candelaria, donde fue vocal fundador de la Agrupación Socialista, cantinero del Casino y delegado o jefe local de la Organización Juvenil Española de Falange (O.J.E.). Con posterioridad fue nombrado guardia municipal interino de Candelaria (en varias etapas), fiscal de paz suplente, agente judicial y guardia municipal en propiedad hasta su jubilación. En su vejez, después de celebrar segundas nupcias, se estableció en Güímar, donde falleció.

     Nació en el pueblo de Yaiza (Lanzarote) el 13 de febrero de 1888, siendo hijo de don Gregorio Camacho y doña María Lemes. Fue bautizado en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de los Remedios de dicha localidad. Fue conocido en Candelaria como “Cantinero”, por su trabajo en el Casino de la localidad…

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Artículo-ÁNGEL CAMACHO LEMES

Candelaria: Don Juan José Márquez Correa (1964-2015), “Chito”, fundador, subdirector y jefe de la Sección Naval de la Cruz Roja del Mar, cabo condecorado de la Armada, vigilante de Caza y del Centro de Salud de Candelaria, donde da nombre a una calle

Juan José Márquez Correa-Chito     Este artículo está dedicado a un entrañable candelariero, que en su juventud trabajó como pescador y marinero. Simultáneamente fue fundador, subdirector, patrón y jefe de la Sección Naval de la Cruz Roja del Mar de Candelaria. Prestó su servicio militar en la Armada, en el que obtuvo el empleo de cabo y fue condecorado. Luego ejerció como vigilante de Caza del Cabildo y de seguridad en varias empresas, así como en el Centro de Salud de Candelaria, donde se ganó el cariño de todo el mundo. Como deportista, fue portero del club de fútbol “Los Ángeles” de Güímar y un buen luchador en varios equipos de la isla; también practicó la lucha libre, la halterofilia, el tiro al plato y la colombofilia. Fue un indudable amante de los animales, que criaba, y llegó a tratar con éxito sus enfermedades. Tuvo numerosos amigos, gracias a su espíritu alegre, su buen humor y su compañerismo. Fue distinguido en vida con el premio “Afable del Turismo por méritos propios” y después de muerto con la nominación de una calle.

     Hijo de don Pastor Márquez Vera y doña Juana Correa Plasencia, aunque sus padres vivían en Candelaria nuestro homenajeado nació en Las Galletas (Arona) el 28 de marzo de 1964, pues allí lo trajo al mundo su abuela materna, doña María Plasencia Morales, prestigiosa partera de dicha localidad. Fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de la Villa Mariana; se le puso por nombre “Juan José” y actuaron como padrinos don Domingo Sánchez y su esposa, doña Fela, naturales de Gran Canaria, pero que por entonces trabajaban en el Sur de Tenerife. Fue confirmado en el mismo templo por el obispo don Luis Franco Cascón, siendo apadrinado por don Francisco Silverio Fariña Nóbrega, conocido por “Paco”…

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Artículo-JUAN JOSÉ MÁRQUEZ CORREA-CHITO

Güímar-Candelaria: Don Pedro Hernández de Oliva Álvarez y Ledesma (1703-1761), colector de la parroquia de Ntra. Sra. de la Concepción de la Villa de La Orotava, teniente de beneficiado de Güímar y cura servidor de Candelaria

Pedro Hernández de Oliva     El presente artículo está dedicado a uno de los numerosos sacerdotes nacidos en el municipio de Güímar, varios de ellos en su propia familia. Siendo ya clérigo minorista, fue nombrado colector de la parroquia de Ntra. Sra. de la Concepción de la Villa de La Orotava. En dicha situación, tras formar un patrimonio vitalicio con sus bienes, con lo que ya tuvo una congrua suficiente para ascender a las órdenes mayores, hasta el Presbiterado. Permaneció fuera de Güímar durante muchos años y, una vez que volvió a su pueblo natal, fue nombrado teniente de beneficiado de San Pedro Apóstol y, como tal, cura servidor de la iglesia auxiliar de Santa Ana de Candelaria, con jurisdicción sobre Arafo, cargo en el que permaneció durante diez años. Al final de su vida regresó a Güímar, donde murió tan solo nueve meses después de su llegada definitiva.

     Nuestro biografiado nació en Güímar el 5 de mayo de 1703, siendo hijo de don Diego Hernández de Oliva y doña Luisa Álvarez de Acebedo. Al día siguiente recibió las aguas bautismales en la iglesia de San Pedro Apóstol, de manos del beneficiado don Bartolomé Pérez Sutil, y actuó como padrino el alférez don Pedro Álvarez de Ledesma, vecino de la Villa de La Orotava…

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Artículo-PEDRO HERNÁNDEZ DE OLIVA ÁLVAREZ LEDESMA

Güímar-Candelaria: Don Adolfo Pérez de la Rosa (1901-1989), “El Poeta del Sombrero”, capataz y propietario agrícola, emigrante a Cuba, perito del Banco Hispano, reconocido poeta popular y Presidente de Honor de la Agrupación Socialista de Candelaria

Adolfo Pérez de la Rosa     Le conocí cuando él ya era una persona mayor y yo casi un adolescente. A poco de tratarlo sentí un gran afecto por aquel hombre de aspecto bonachón y ojos vivarachos, yo diría que hasta pícaros, que transmitía en verso todos sus sentimientos, personales, afectivos, sociales y políticos. Se le conocía en su Agache natal como Adolfo “El Pajarero” y en los pueblos del Valle como “El Viejito del Sombrero” o “El Poeta del Sombrero”. De mi mano alegró varias fiestas de El Escobonal, al igual que había hecho anteriormente en Candelaria, Güímar y Arafo.

     A lo largo de su vida trabajó como peón, jornalero, capataz y propietario agrícola, y perito del Banco Hispano. Emigró a Cuba, donde asumió todo tipo de trabajos (agricultor, talador, carretero, cocinero, etc.), y vivió al final de su vida en Candelaria. Pero nunca olvidó el pequeño pueblo en el que había nacido, Pájara, hasta el punto de que su mayor ilusión era leer el nombre del mismo en un rótulo vertical de la Carretera general del Sur, pues era el único núcleo de la comarca de Agache (Güímar) que no lo tenía; desgraciadamente no lo pudo ver realizado, pues se vino a colocar tras su fallecimiento. Después de jubilado dio rienda suelta a su afición poética, participando en muchos actos públicos. En los últimos años de su vida viajó por las islas de la mano del Ayuntamiento de Güímar y del Club de la Tercera Edad de esa misma ciudad, no pasando desapercibida su presencia en ninguna de ellas. También fue el militante más viejo de la Agrupación Socialista de la Villa de Candelaria y su Presidente de Honor. Poco después de su muerte, el Ayuntamiento de Güímar quiso perpetuar la memoria de este conocido hijo dando su nombre a una calle del caserío de La Caleta, en la costa de su Agache natal.

     Pasé con él muchas horas, hablando de política o escuchando su fácil improvisación poética. Curiosamente, ambos habíamos nacido en Agache y nos habíamos afincado en la Villa de Candelaria. Le prometí que recopilaría sus poesías en un libro, pero tampoco pudo ver hecha realidad esta ilusión personal por su repentino e inesperado fallecimiento. Varios años después de su ida, cumplí la promesa que le hice a este entrañable paisano, a quien, a pesar de la diferencia de edad, consideré siempre como un verdadero amigo.

     Nació en el pago de Pájara (Güímar) el 19 de enero de 1901, a las ocho de la mañana, siendo bautizado el 20 de febrero inmediato en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por don Rafael Tiburcio Rodríguez, cura ecónomo de la misma; se le puso por nombre “Adolfo Pedro” y actuó como madrina doña María Benítez García y como testigos don Rafael Hernández Delgado y don Pedro Feo Cabrera. Don Adolfo pasó los primeros años de su vida en el pueblo natal, en compañía de su madre, doña María, por la que siempre profesó una filial devoción…

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Artículo-ADOLFO PÉREZ DE LA ROSA

Candelaria: Don Juan Marrero Castellano (1867-1934), pescador, marinero de primera de la Armada, jornalero agrícola, fogonero, celador marino y maquinista de la falúa de la Estación Sanitaria del puerto de Santa Cruz de Tenerife

Juan Marrero Castellano     El presente artículo está dedicado a uno de los muchos hombres de la mar nacidos en Candelaria, que se establecieron en Santa Cruz de Tenerife y lograron prosperar en torno al puerto de dicha capital, gracias a los conocimientos profesionales que habían adquirido en su pueblo natal. Nuestro biografiado comenzó a trabajar en la pesca, como la mayoría de sus paisanos, y por lo tanto se matriculó en la Marina; en virtud de ello, prestó su servicio militar en la Armada española, en la que alcanzó el empleo de marinero de primera. Una vez licenciado, regresó a Candelaria, donde trabajó de nuevo como pescador y jornalero agrícola. Después de casado se estableció como marino en Santa Cruz de Tenerife, donde sucesivamente fue obteniendo las plazas de fogonero, celador marino y maquinista de la falúa de la Estación Sanitaria del puerto capitalino, a la que estuvo vinculado durante 35 años como empleado público.

     Nació en Candelaria el 28 de agosto de 1867, siendo hijo de don Juan Marrero y Marrero y doña Francisca Castellano Llarena, conocida por “Basilia”. El 1 de septiembre inmediato fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por el beneficiado propio don Antonio de la Barreda y Payva; se le puso por nombre “Juan Bautista” y actuó como padrino don Francisco Hernández Castro…

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Artículo-JUAN MARRERO CASTELLANO

Güímar-Candelaria: Don Juan Hilario de Armas Torres (1781-1866), sargento 1º de Granaderos, teniente de Milicias Urbanas, regidor y alcalde real de Candelaria, perito repartidor y recaudador de contribuciones

Juan Hilario de Armas     Nuestro biografiado era natural de Güímar, pero vivió más de la mitad de su vida en Barranco Hondo de Candelaria, donde contrajo matrimonio. Ingresó como soldado en el Regimiento de Milicias Provinciales de Güímar, en el que alcanzó el empleo de cabo 1º de Granaderos. Luego fue teniente de las Milicias Urbanas (Milicia Nacional) de La Laguna, mientras vivió en el sector de Barranco Hondo que pertenecía por entonces a dicha ciudad. Además, fue regidor y alcalde real de Candelaria, perito repartidor y recaudador de contribuciones en el pago de su residencia; y, como propietario agrícola, también figuró en la relación de electores contribuyentes de dicho término. Al final de su vida, después de haber enviudado, regresó a su pueblo natal, en el que murió

     Nació en Güímar el 14 de enero de 1781, siendo hijo de don Miguel Felipe de Armas Castro, natural de la isla de La Palma, y doña Paula (Elías) de Torres Marrero y del Castillo, que lo era del pueblo sureño, aunque oriunda por su madre de Barranco Hondo (Candelaria). Cinco días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el sacerdote barrancohondero don Luis Ambrosio Fernández del Castillo, beneficiado propio de la misma y de la de Santa Ana de Candelaria; se le puso por nombre “Juan Hilario Leonardo Domingo de Jesús” y actuó como madrina doña Leonarda de Torres, natural y vecina del lugar de Candelaria en Barranco Hondo…

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Artículo-JUAN HILARIO DE ARMAS TORRES

Las orquestas de baile de Malpaís de Candelaria: “Río de Oro”, “Buenos Aires”, “Club” y “Coral”

Orquestas Malpaís     A pesar de tratarse del núcleo más pequeño de las medianías de Candelaria, el pueblo de Malpaís llegó a tener una interesante tradición musical, sobre todo ligada a las orquestas de baile. Primero fueron músicos aislados los que amenizaban bailes en casas particulares, con sus instrumentos de cuerda. Luego, en los años cincuenta y sesenta, se constituyó un cuerteto y cuatro orquestas organizadas que ya incorporaron instrumentos de viento; las integraban músicos de la propia localidad, donde tenían su sede y ensayaban, más algunos del vecino pueblo de Las Cuevecitas; y sus nombres fueron: “Río de Oro”, “Buenos Aires”, “Club” y “Coral”. No duraron muchos años, pero llevaron el nombre de Malpaís de Candelaria por la geografía tinerfeña.

     Los domingos se celebraban bailes en algunas casas del pueblo, como, por ejemplo, en las de: don Víctor Pérez; Cha Felisia y don Francisco Guanche “Pancho”, que contaba con una pianola; don Dionisio Casanova, en La Hoya; don Anselmo González; don Pedro “Periquito”; don Esteban Bello, en el patio; y don Luis Casanova, donde hoy está la cripta, luego continuada por don Juan González. Esos bailes eran amenizados inicialmente con instrumentos de cuerda, como laúd, bandurria, guitarra, timple (o casparro) y violín, a los que pronto se unió el clarinete. Entre los músicos de cuerda que amenizaron muchos de esos bailes recordamos a: don Policarpo Otazo Castro “Carpito”, con el violín; don Eusebio Otazo Roque, a la bandurria; don Antonio Guanche Fariña, con el laúd; don Andrés Otazo Roque, a la guitarra; y don Santiago Sabina (de Las Cuevecitas). Posteriormente lo harían: don Andrés Otazo Morales, con el violín, y su hermano Tito, a la guitarra…

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Artículo-ORQUESTAS DE BAILE DE MALPAÍS DE CANDELARIA