Las escuelas unitarias de La Sabinita (Arico) y sus maestros (1932-1975)

La Sabinita-plaza     En este artículo vamos a recordar la existencia, durante más de cuatro décadas, de las escuelas unitarias del núcleo de La Sabinita, situado en las medianías del extenso municipio de Arico, a 500 m de altitud y por encima de La Degollada y Arico el Nuevo. La primera escuela se instaló en dicho barrio en 1912, por traslado de la existente en Arico el Nuevo, al con contar con local en este pago. Luego, a partir de 1929, los vecinos de La Sabinita solicitaron la creación oficial de una escuela mixta atendida por maestra, lo que se hizo realidad a finales de 1931, comenzando a funcionar a comienzos del año siguiente. Ésta se desdobló a finales de 1933, al crearse una escuela unitaria de niños y la mixta existente transformarse en unitaria de niñas, por lo que pasó a ser una agrupación escolar de dos unidades. Ambas se mantuvieron hasta 1975, en que fueron suprimidas e integradas en el Colegio Nacional “Nuestra Señora de la Luz” de La Degollada.

     En sus 43 años de existencia, estuvieron al frente de la escuela mixta y de ambas unitarias 14 maestras y 22 maestros, ostentando el récord de permanencia en la de niñas doña Teodora Brito Hernández, con 7 años y medio, y en la de niños don Manuel de la Torre Fernández, con 6 años y medio (en dos etapas); seguidos por doña María Dolores Beautell Díaz y don Rómulo López González, respectivamente…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-ESCUELAS UNITARIAS DE LA SABINITA

Arico: Don Victoriano Morales González (1847-1923), maestro interino y propietario de El Río de Arico, jurado judicial y vocal de la Junta Municipal del Censo Electoral

Arico-El Río-CFIT     Nuestro biografiado fue nombrado maestro interino de la escuela incompleta de El Río de Arico, que desempeñó durante una docena de años, antes de obtener el título de Maestro Elemental de Primera Enseñanza. Tras cesar en ella, dos décadas después la obtuvo en propiedad, por concurso único, permaneciendo a su frente durante los últimos 17 años de su vida, salvo una corta interrupción, aunque con una edad muy avanzada. Además, fue propietario agrícola, jurado judicial, elector de senadores y vocal de la Junta Municipal del Censo Electoral.

     Nació en el pago de El Río de Arico el 4 de marzo de 1847, siendo hijo de don Jerónimo Morales Oramas y doña Isabel González Gómez. Tres días después recibió el bautismo en la iglesia de San Juan Bautista de manos del cura propio don Simón Díaz Curbelo; se le puso por nombre “Victoriano Casimiro del Sacramento” y actuó como padrino don José González Flores, vecino de Granadilla…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-VICTORIANO MORALES GONZÁLEZ

Arico: Don Esteban García de Vera (1656-1685), capellán de Arico fallecido tras su ordenación. Una labor sacerdotal truncada en sus inicios

Arico-iglesia     Aunque nació en una familia de larga tradición militar, nuestro biografiado decidió seguir la carrera eclesiástica, al igual que algunos de sus parientes. Por ello, siendo ya clérigo minorista, sus familiares fundaron dos capellanías a su favor, gracias a las cuales ya contó con suficiente congrua para ordenarse de presbítero. El joven sacerdote se incorporó como capellán a la parroquia de San Juan Bautista de Arico, pero tan solo cuatro meses después de su ordenación le sorprendió la muerte, con lo que quedaba truncada en sus inicios la que pudo ser una brillante labor sacerdotal.

     Nació en Arico en diciembre de 1656, siendo hijo del capitán don Juan García de Vera y doña María de Morales, naturales y vecinos de dicho pueblo. El 31 de dicho mes fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por el cura párroco don Bartolomé Hernández Vilar; se le puso el nombre “Esteban” y actuaron como padrinos don Diego de Torres y doña María Antonia…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-ESTEBAN GARCÍA DE VERA

Personajes del Sur (Arico): Don Francisco Oramas Salcedo (1706-1790), alférez (subteniente) de Milicias, alcalde de Arico, propietario agrícola y ganadero

Francisco Oramas Salcedo     Nuestro biografiado siguió una dilatada carrera militar en el Regimiento Provincial de Abona, en el cual sirvió durante 13 años como soldado, diez en el empleo de sargento, nueve como cadete, tres como alférez interino y el resto, durante 32 años y hasta su muerte, como subteniente de Milicias. Además, fue elegido alcalde real de Arico, cargo que ostentó por lo menos en dos ocasiones, y gozó de una desahogada posición económica, como propietario agrícola y ganadero. Por todo ello, fue el personaje más relevante de El Río de Arico en su época.

     Nació en el pago de El Río de Arico el 22 de junio de 1705, siendo hijo de don Andrés Oramas Salcedo y doña María Ramos de Afonseca. Cinco días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Juan Bautista por el presbítero don Gil Gómez de Morales Bello, con licencia del cura párroco don Salvador Quixada del Castillo; se le puso por nombre “Francisco” y actuaron como padrinos don Juan Salcedo y doña Bárbara Ramos de Afonseca, “todos vos. deste dho lugr. en el pago del Rio”…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-FRANCISCO ORAMAS SALCEDO

El artículo “Reportajes de la isla. El Porís de Abona” (1931), de Atilano Santos (Antonio Suárez Amaro).

Arico-Punta de Abona     Este artículo, publicado en La Prensa el 14 de octubre de 1931 y firmado por “Atilano Santos”, constituye una de las primeras descripciones detalladas que conocemos de este núcleo de población del municipio de Arico. En él, su autor comienza por ubicar y describir de forma literaria este pequeño caserío litoral, destacando su encanto estético y su carácter acogedor. Luego se centra en los veraneantes santacruceros, que ya se disponían a abandonar su refugio vacacional, sorprendiéndole sobre todo las jóvenes, desinhibidas y encantadoras, que transmitían su alegría y con ella rompían el sosiego del lugar. Destaca el principal acontecimiento vivido durante su estancia, que todo el pueblo esperaba, la actuación de un artista con su perro amaestrado en la fonda de doña Juana y el posterior baile, que constituía la principal distracción de esa época.

     A continuación se ocupa de los dos principales medios de vida del lugar, favorecidos por la nueva carretera de Arico a El Porís, que había incrementado el tráfico agrícola y comercial entre los pueblos de la comarca y Santa Cruz de Tenerife: por un lado un buen servicio de barcos de cabotaje a motor, integrados en una empresa de gestión comunitaria; y por otro la pesca, en la que destacaba la calidad y el módico precio del pescado. Pero lamenta con firmeza la falta de una escuela de niños, a pesar de que el pueblo contase con un elevado censo escolar, pues los alumnos debían acudir diariamente a la escuela de Arico, a siete kilómetros de distancia. Concluye su reportaje haciendo un elogio del lugar, por su tranquilidad, la laboriosidad de sus vecinos, las virtudes de sus mujeres y el amor por la enseñanza, así como por el espíritu acogedor y la nobleza de sus habitantes, que, gracias a su fortaleza, soportaban la dureza de su vida y el desamparo en el que estaban sumidos.

     Su autor fue Antonio Suárez Amaro “Atilano Santos” (1892-1947), prestigioso periodista y escritor tinerfeño, con un fuerte compromiso social y político…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-DESCRIPCIÓN PORÍS DE ABONA-1931

Arico: Don Agustín Gómez Rodríguez (1844-1927), agricultor, guarda mayor de montes “de a caballo” del Sur de Tenerife, jurado judicial, colector de la parroquia, alcalde y juez municipal

Lomo de Arico 1905-1910-B     Aunque trabajó toda su vida como agricultor, nuestro biografiado también desempeñó diversos cargos en su municipio natal, como los de alcalde, secretario “acompañado” del Juzgado Municipal, colector de la parroquia, juez municipal titular en dos etapas y suplente en otra, elector contribuyente y vocal de la Junta de Reformas Sociales. Asimismo, a nivel comarcal fue guarda mayor de montes “de a caballo” del Sur de Tenerife, jurado judicial y un claro defensor de los intereses de los cosecheros agrícolas.

     Nació en el Lomo de Arico el 5 de abril de 1844, siendo hijo de don Diego Gómez Cartaya y doña María Josefa Rodríguez Cartaya y Morales. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por el párroco don Simón Díaz Curbelo; se le puso por nombre “Agustín José del Sacramento” y actuó como padrino don Bartolomé Peraza Mexía…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-AGUSTÍN GÓMEZ RODRÍGUEZ

Arico – San Miguel de Abona: Don Miguel Alfonso y González (1851-1907), Bachiller en Artes, Licenciado en Derecho, juez municipal de San Miguel de Abona, jurado judicial y diputado provincial

Miguel Alfonso González     Miembro de una ilustre familia sureña, don Miguel Alfonso y González obtuvo los títulos de Bachiller en Artes y Licenciado en Derecho. Destacó como propietario y no tenemos constancia de que ejerciese como abogado. Fue nombrado juez municipal de San Miguel de Abona, en cuatro etapas. También actuó como elector y jurado judicial, en concepto de capacidad; resultó elegido diputado provincial e interventor electoral. Además, fue un reconocido bienhechor de su pueblo.

     Nació en el pago de El Río de Arico el 2 de enero de 1851, siendo hijo del coronel graduado de Infantería don Antonio Alfonso Feo y doña Cipriana González Torres. Días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista del Lomo por don Jerónimo Mora y Hernández, cura párroco de San Miguel de Abona, con licencia del cura párroco del lugar don Simón Díaz Curvelo; se le puso por nombre “Miguel Eleodoro María de los Dolores” y actuó como padrino su tío paterno don Miguel Alfonso Feo. Recién nacido se estableció con sus padres en San Miguel de Abona…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-MIGUEL ALFONSO GONZÁLEZ

Arico – Granadilla de Abona: Don Antonio Rodriguez Morales (1771-1837), capitán de Caballería en la Guerra de Independencia de Venezuela, comandante militar de Pore y Carora

Antonio Rodríguez Morales     Es de sobra conocido que los canarios han encontrado en Venezuela, desde siempre, su segunda patria; hacia allí emigraban en la época colonial, para continuar haciéndolo, después de su Independencia, hasta el presente. Al estallar el movimiento emancipador americano, los canarios que allí residían tuvieron que optar por una de las opciones en litigio, unirse a las filas realistas o a las insurgentes; en ambos ejércitos los isleños cubrieron páginas de valor y de entrega, en favor de la causa que les parecía más justa. No obstante, el mayor peso militar lo tuvieron en el Ejército Realista, pues dos de ellos alcanzaron el mando supremo del mismo como “generales en jefe” de Venezuela, don Domingo Monteverde y Rivas y don Francisco Tomás Morales.

     Como este último, varios tinerfeños del Sur desarrollaron toda su carrera militar en dicha contienda, escalando altos puestos en el escalafón de las citadas fuerzas; tal es el caso del coronel graduado de Caballería don Salvador Gorrín Forte, del teniente coronel graduado de Infantería don Agustín de Castro o del capitán de Caballería don Antonio Rodríguez Morales. Sobre la vida de este último canario, que luchó durante más de 10 años en la Guerra de Independencia de Venezuela, hasta la capitulación de Maracaibo, y que fue comandante militar de Pore y de Carora, vamos a dedicar el presente artículo.

     Nació en Arico el Nuevo el 12 de febrero de 1771, siendo hijo del entonces alférez don Antonio Rodríguez Bello, natural de Granadilla, y de doña Catalina de Morales, que lo era de Arico. Cinco días después recibió el bautismo en la iglesia de San Juan Bautista, de manos del cura párroco don José Nicolás Valladares; se le puso por nombre “Antonio Joseph Domingo” y actuó como padrino su abuelo paterno, el entonces “Capitan y Alcalde de la Granadilla” don Antonio Rodríguez Bello…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-ANTONIO RODRIGUEZ MORALES

Güímar-Arico: Don Domingo Campos Yanes (1857-1930), maestro particular, auxiliar de la recaudación de contribuciones, fiscal municipal, juez municipal suplente de Arico y corresponsal periodístico

Domingo Campos Yanes     El escobonalero al que dedicamos este artículo, ejerció en su pueblo natal como maestro particular y allí contrajo matrimonio y nacieron sus hijos. Luego se estableció en Arico, donde actuó durante muchos años como auxiliar de la recaudación de contribuciones; pero en dicho pueblo también fue ventero, panadero y cartero; asimismo, también tuvo una venta en Santa Cruz de Tenerife, que por lo general atendía su esposa. Además, en Arico ocupó diversos cargos, como los de interventor electoral, fiscal municipal, juez municipal suplente de Arico (durante 16 años) y corresponsal del periódico Gaceta de Tenerife.

     Nació en el pago de El Escobonal (Güímar) el 7 de septiembre de 1857, siendo hijo de don Juan Campos Díaz y de doña Petra Yanes Delgado. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por don Agustín Díaz Núñez, Doctor en Sagrada Teología, examinador sinodal, beneficiado propio y arcipreste juez eclesiástico del Sur de Tenerife, y actuó como padrino su abuelo materno, don Domingo Yanes…

      En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-DOMINGO CAMPOS YANES

Candelaria-Arico: Don Vicente Rosa Rodríguez Sabina (1735-1813), sacristán mayor, sochantre, notario público eclesiástico, perito medidor y fiel de fechos de los Ayuntamientos y de la Alhóndiga

Vicente Rosa Rodríguez    Este polifacético personaje estuvo estrechamente ligado a las parroquias de Candelaria y Arico, en las que ejerció como notario público eclesiástico; asimismo, en la primera fue redactor de testamentos y sacristán mayor, mientras que en la segunda ocupó el empleo de sochantre-organista. Además, su dominio de la lectura y la escritura le permitió actuar como fiel de fechos (secretario) de los ayuntamientos de ambas localidades. Establecido definitivamente en su pueblo natal, también ejerció en él como perito medidor

     Nació en el lugar de Candelaria el 30 de agosto de 1735, siendo hijo de don Pedro Rodríguez Sabina “El Menor” y de doña Isabel Rodríguez (o González) de Barrios. El cuatro de septiembre inmediato fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por fray José Melián, director del Santísimo Rosario y teniente de dicha parroquia; se le puso por nombre “Vicente de la Rosa” y actuó como padrino don Juan Rodríguez Bencomo, vecino del pago de Arafo. Fue conocido indistintamente como “Vicente Rodríguez Sabina” o “Vicente Rosa Rodríguez”…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-VICENTE ROSA RODRÍGUEZ SABINA