Arico-Fasnia: Don Carlos de Morales (1721-1802), sargento y cadete de Milicias propuesto para subteniente, propietario agrícola y ganadero, alcalde real de Arico-Fasnia y mayordomo de la fábrica parroquial de San Juan Bautista

Miembro de una ilustre saga de militares, nuestro biografiado también prestó sus servicios como soldado, sargento y cadete de Milicias, siendo propuesto sin éxito para subteniente. Vivió en Arico el Nuevo y en Fasnia, donde destacó como propietario agrícola y ganadero, llegando a tener esclavos y empleados a su servicio. También ejerció como alcalde real del amplio término de Arico en varias ocasiones, cuando englobaba al actual municipio de Fasnia; y fue mayordomo de la fábrica parroquial de San Juan Bautista del Lomo de Arico.

Nació en Arico el Nuevo el 26 de abril de 1721, siendo hijo del entonces alférez (luego capitán) don Gil Gómez de Morales y doña Felipa de Morales. El 1 de mayo inmediato fue bautizado en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de Lomo de Arico por el cura párroco don Diego García Farrás; se le puso por nombre “Carlos” y actuó como padrino don Carlos de Morales, presbítero, “todos vs. y nats. deste lugar” …

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La Sociedad de recreo “Círculo Agrícola” de Arico el Nuevo (1909-1936)

Este artículo está dedicado a una de las numerosas sociedades de recreo o casinos que han existido en los pueblos del Sur de Tenerife, sobre todo durante la II República Española, hasta que tropezaron con la intransigencia surgida al producirse el golpe de estado que inició la Guerra Civil, pues ello supuso el cierre de la mayor parte de dichos centros, por considerarlos afines al Frente Popular. Concretamente, en el municipio de Arico existieron casinos en: Arico el Nuevo, el “Círculo Agrícola” (1909-1936 y 1940-?); El Lomo o Villa de Arico, “El Progreso” (1911) y la “Atlántida” (1924-1936); Arico el Viejo, el “Centro Republicano” (1931-1936); La Sabinita, “Unión y Libertad” (1932-1936); El Bueno, “La Unión del Bueno” (1934-1936) y “Círculo de Amistad 25 de Julio” (1934-1935); y otros dos en El Río de Arico, cuyos nombres no conocemos por el momento.

En este artículo nos vamos a centrar en la Sociedad de recreo “Círculo Agrícola” de Arico el Nuevo, que vivió una primera etapa entre 1909 y 1927, en que, junto a los bailes y otras actividades recreativas, tuvo un intenso compromiso social y político, sobre todo desde una línea conservadora, dado que sus socios siempre fueron los vecinos más acomodados de dicho pueblo y de todo el municipio. En 1927 se refundó, se redactaron sus nuevos estatutos y se legalizó, revitalizando su actividad recreativa hasta el final de la II República; y de esta segunda etapa conocemos algunas de sus juntas directivas. Fue el único casino del municipio de Arico que reabrió sus puertas tras la Guerra Civil, por la línea conservadora de sus socios, aunque se mantuvo durante pocos años, de los que de momento no tenemos información…

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La polémica sobre el topónimo “Las Eras” o “Las Ceras”, caserío costero situado entre los municipios de Fasnia y Arico

Aunque nunca he querido entrar en polémicas, pues van totalmente en contra de mi carácter, ante las dimensiones que está adquiriendo la discusión sobre el nombre de un querido caserío costero situado en el Sureste de Tenerife, en el límite entre los municipios de Fasnia y Arico, que siempre ha llevado el nombre oficial de Las Eras, quiero expresar mi opinión. No pretendo que ésta sea palabra de Dios, ni mucho menos, pero me siento moralmente obligado a ello tras la experiencia de muchos años de investigar la naturaleza, el pasado y el presente de esta comarca y de todo el Sur de la isla. Evidentemente con ello no se va a resolver esta polémica y cada uno seguirá pensando y opinando lo que estime oportuno, pero yo me quedo con la conciencia más tranquila, al no haberme mantenido en silencio.

A la hora de estudiar un topónimo se plantean dos problemas. El primero es la interpretación de su significado, el porqué de ese nombre, a qué se refiere y qué posible explicación tiene. En segundo lugar, nos tropezamos con los problemas fonéticos, pues el habla es algo activo, está en continua modificación por los distintos hablantes y encima depende de la forma de hablar tradicional de la población local…

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Arico: Don Juan Saavedra Hernández (1853-1940), marino, patrón de barco, gerente de la Compañía de Navegación de Tenerife, propietario agrícola, ventero, interventor electoral, fiscal municipal suplente, juez municipal y alcalde de Arico

El grancanario que nos ocupa se estableció desde su adolescencia en Arico, donde contrajo matrimonio, falleció y dejó descendencia. Comenzó a trabajar muy joven como marino, al igual que su padre, y obtuvo el título de patrón de barco, siendo propietario del pailebote “San Diego”; también fue gerente de la Compañía de Navegación de Tenerife, propietario agrícola, encargado de canteras y ventero. Además, como elector contribuyente tuvo el derecho de elegir diputados a Cortes y compromisarios para senadores; y desempeñó los principales cargos públicos de su pueblo adoptivo, entre ellos los de interventor electoral, fiscal municipal suplente, juez municipal, concejal del Ayuntamiento y alcalde.

Nació en Gáldar el 6 de marzo de 1853, siendo hijo del marino don Martín Saavedra Mendoza y doña Leonor Tomasa Hernández Rodríguez, naturales y vecinos de la misma villa. Dos días después fue bautizado en la iglesia matriz de Santiago Apóstol por el cura párroco beneficiado don Mateo López del Valle, arcipreste del partido; se le puso por nombre “Juan del Pino” y actuó como madrina doña María Encarnación Molina, vecina de la vecina localidad de Guía…

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Arico: Don Florentín Patricio Acosta (1793-?), subteniente de Milicias provinciales, suplente de los empleos de sochantre-organista, sacristán mayor y notario público de la parroquia, alcalde constitucional de Arico y emigrante a Cuba

Nuestro biografiado ingresó como soldado distinguido en el Regimiento Provincial de Abona, en el que luego ascendió a subteniente de la 3ª Compañía, habiendo prestado sus servicios durante un total de 18 años. Además, desempeñó como suplente todos los empleos de los que era titular su padre en la parroquia de San Juan Bautista: sochantre-organista, sacristán mayor y notario público eclesiástico. También fue elegido alcalde constitucional de Arico. Pero, tras solicitar su retiro de las Milicias, fue perseguido por la Intendencia General de Canarias acusado de contrabando, por lo que abandonó esta isla y emigró a Cuba, donde murió.

Nació en Arico el 13 de marzo de 1793, siendo hijo de don José Antonio de Acosta y doña María Rita (Rodríguez) del Castillo y Gómez. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por fray José Neda, definidor de la Orden de San Francisco y teniente servidor de dicha parroquia, con licencia del cura párroco don José Hernández de Ara; se le puso por nombre “Florentín Patricio” y actuó como padrino don Mateo de Morales, vecino de dicho lugar.

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Arico: Don Simón Díaz Curbelo (1790 1853), sacerdote franciscano secularizado, comisario de la Orden Tercera del Puerto de La Orotava, colaborador parroquial en El Tanque y Los Realejos, y cura párroco propio de Arico

Nuestro biografiado profesó en la Orden de San Francisco, en el Convento de San Lorenzo de la villa de La Orotava. Luego pasó al Convento de Juan Bautista de la misma Orden en el entonces Puerto de La Orotava (Puerto de la Cruz) y, como tal religioso franciscano, fue ordenado sacerdote. Permaneció en dicho convento hasta que este fue suprimido, por lo que don Simón quedó exclaustrado y obtuvo la secularización. Como sacerdote secularizado, fue nombrado comisario de la Orden Tercera del Puerto de La Orotava; y, posteriormente, fue destinado a las parroquias de El Tanque y Los Realejos. Finalmente, fue nombrado párroco propio de Arico, permaneciendo al frente de la parroquia de San Juan Bautista durante más de diez años, hasta su muerte.

Nació en la villa de La Orotava el 28 de octubre de 1790, siendo hijo de don José Díaz Borges y Luis, natural de dicha villa, y doña Sebastiana Curbelo, que lo era de Lanzarote. El 3 de noviembre inmediato fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por el beneficiado servidor don Luis Cabeza y Viera; se le puso por nombre “Simón Domingo Francisco” y actuó como padrino el presbítero don Domingo Estévez Ruiz de Estrada, vecino de la misma villa…

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Granadilla de Abona – Arico: Don Marcos González Peraza del Castillo (1681-1766), propietario agrícola, capitán de Milicias y fundador de una capellanía

Miembro de una destacada familia sureña, nuestro biografiado descendía de menceyes guanches, de conquistadores españoles y de colonos portugueses. Vivió siempre del cuidado de sus amplias propiedades agrícolas, pero, al igual que muchos de sus parientes, siguió una larga carrera militar durante más de 55 años, en la que por lo menos ostentó los empleos de teniente y capitán de Milicias, siempre en una de las compañías de Granadilla del Regimiento de Adeje-Abona y hasta su muerte. Junto con su esposa, fundó una capellanía a favor de su hijo Marcos, quien se ordenaría de presbítero. También participó en el litigio fronterizo entre Vilaflor y Granadilla, por la jurisdicción de los pagos o valles de Cherjo, Charco del Pino y Chiñama.

Nació en el “Lugar de Granadilla” el 7 de agosto de 1681, siendo hijo del entonces alférez don Pedro García del Castillo, natural del mismo pueblo, y doña Gabriela Peraza y Ayala, que lo era de Tacoronte, ambos “labradores”. El 24 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia parroquial de San Antonio de Padua por el Bachiller don Salvador González, cura párroco de la misma; se le puso por nombre “Marcos” y actuaron como padrinos el capitán don Diego García del Castillo, mozo e hijo de don Mateo Bello y doña Catalina García, difuntos y vecinos de Chasna, y doña Brígida Pérez, también moza e hija del alférez don Lucas de las Casas y doña Isabel González…

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Arico: Doña Isabel Delgado Saavedra (1908-1969), maestra nacional, aspirante a telefonista, actriz aficionada, poeta, vocal de la Junta Parroquial, presidenta del Taller Patriótico y delegada local de Flechas de la Sección Femenina en Arico el Nuevo

Nuestra biografiada obtuvo el título de Bachiller y luego cursó la carrera de Magisterio en La Laguna; al mismo tiempo se presentó a oposiciones para telefonista de la red insular. Tras obtener el título de Maestra ejerció en su municipio natal, primero como interina en la escuela mixta de los Altos de León, en Icor (Arico), durante más de dos años y medio, y luego como propietaria en la escuela unitaria de niñas de su pueblo, Arico el Nuevo, durante más de 34 años y medio, hasta su prematuro fallecimiento. Al margen de la actividad docente, tuvo una notable actividad como actriz aficionada y como poeta, aunque no llegó a publicar sus trabajos. Además, ostentó diversos cargos, como los de vocal de la Junta Parroquial de Arico el Nuevo, presidenta del Taller Patriótico y delegada local de Flechas de la Sección Femenina en el mismo pueblo.

Nació en Arico el Nuevo el 19 de enero de 1908, siendo hija de don Álvaro Delgado Rodríguez y doña Leonor Saavedra Gómez, naturales y vecinos del mismo pueblo. El 21 de junio de ese mismo año fue bautizada en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de Arico por el cura ecónomo don Esteban Martín Mendoza; se le puso por nombre “Isabel” y actuó como madrina doña Isabel Gómez, soltera, de la misma naturaleza y vecindad…

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Arico en 1930, según el artículo “El Sur de Tenerife” del obispo Fray Albino González Menéndez-Reigada

El interesante artículo “El Sur de Tenerife” fue publicado en sucesivas entregas en el periódico católico Gaceta de Tenerife en junio de 1930, hace 90 años, por el obispo de esta Diócesis Fray Albino González y Menéndez-Reigada. En él relata la visita que había efectuado a las parroquias del Sur de Tenerife, de la que en este artículo nos hemos limitado a su paso por el municipio de Arico. Comienza describiendo la aridez del paisaje sureño, donde los árboles eran raros, pues los pinares estaban limitados a la cumbre y en las medianías solo habían algunos frutales, sobre todo higueras; de resto, una pendiente suave hasta el mar que parecía un desierto, en una visión que domina y abruma al visitante, mezclando la tristeza con lo sublime, con lo espiritual, debido a su luminosidad. El sol que brilla sobre el horizonte y el mar también llaman la atención del obispo. También menciona las plantas peculiares de esa vegetación subdesértica que domina el paisaje, algunas cubiertas de espinas, como el cardón y la tunera, otras con savia tóxica, como el mismo cardón y la tabaiba amarga; también menciona al balo, que igualmente supone con savia cáustica, aunque no es así a pesar de que desprende mal olor. Describe las continuas curvas de la carretera, que sortean lomos y barrancos, así como los pueblos. Comienza con Icor, con sus pocas casas viejas y un aspecto que considera triste. Le sigue Arico el Nuevo, con casas señoriales y huertas frondosas, una especie de oasis entre tanta sequedad. Por arriba, subiendo hacia la cumbre, La Degollada y La Sabinita, que junto con el anterior y Arico el Viejo (al que curiosamente no nombra) conformaban la nueva parroquia de Ntra. Sra. de la Luz, cuya iglesia se pretendía ampliar por los propios feligreses, con el alcalde a la cabeza, para convertirla en un auténtico templo parroquial. Luego, asciende hasta El Lomo de Arico, donde se detiene en su bello y espacioso templo, la antigua parroquia del término. A continuación menciona las numerosas cuevas del lugar, algunas utilizadas como viviendas y otras, las más, como bodegas o depósitos de productos agrícolas. Con posterioridad, tras recorrer otro paisaje desierto y rocoso, llega a El Río, el núcleo más poblado del municipio, donde a pesar de su nombre en el pueblo el agua solo corría por atarjeas, y en cuya ermita sugiere establecer una parroquia filial de Arico, con un coadjutor residente. Finalmente, tras cruzar el profundo barranco del Río, llega a Chimiche, ya en el término municipal de Granadilla de Abona.

El autor del artículo, Fray Albino González y Menéndez-Reigada (1881-1958), fue un destacado sacerdote dominico, Ldo. en Filosofía y Letras, Doctor en Teología y Derecho Civil, obispo de Tenerife y de Córdoba, escritor y predicador, que tuvo una polémica actuación durante la Guerra Civil y una fuerte vinculación con el Régimen de Franco…

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Arico: Don Felipe Amaral Delgado (1848-1928), sargento 1º de Infantería, auxiliar de 1ª clase del Cuerpo de Administración Militar, agente ejecutivo, administrador, comerciante y alcalde de barrio del primer distrito de Santa Cruz de Tenerife

Durante 33 años desarrolló una dilatada carrera militar, en la que inicialmente ascendió desde soldado hasta sargento 1º de Milicias; luego pasó con este empleo a sargento 1º de Infantería y, finalmente, a auxiliar de 4ª clase al Cuerpo de Administración Militar, en el que alcanzó el empleo de auxiliar de 1ª clase y, por lo tanto, la consideración de oficial del Ejército. Tras cesar en las Milicias ya había ejercido como auxiliar o agente ejecutivo en La Laguna y luego, tras su retiro del Ejército, lo fue en Santa Cruz de Tenerife, así como administrador particular y comerciante en dicha capital. Además, desempeñó en reiteradas ocasiones los cargos de interventor y presidente de mesa electoral, jurado judicial y alcalde de barrio del primer distrito de Santa Cruz de Tenerife.

Nació en El Lomo de Arico el 11 de noviembre de 1848 , siendo hijo de don José Nicolás Amaral, ausente por entonces en La Habana, y doña María Delgado Feliciana. Al día siguiente fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por el cura párroco don Simón Díaz Curbelo; se le puso por nombre “Felipe Ramón” y actuó como padrino don Felipe Martínez…

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