Vilaflor de Chasna-Arona-Arico: Lcdo. don Francisco González “Natural” (1623-1697), sacerdote de origen guanche, capellán de Vilaflor y Arico, y beneficiado servidor de Adeje

     Miembro de una destacada familia chasnera de ascendencia guanche por sus cuatro abuelos, don Francisco siguió la carrera sacerdotal hasta ordenarse de presbítero; simultáneamente obtuvo el título de Licenciado en Sagrada Teología. Como sacerdote, fue durante muchos años capellán de la parroquia de San Pedro Apóstol de Vilaflor, así como beneficiado servidor de la parroquia de Santa Úrsula de la villa de Adeje durante más de un año y medio. Al final de su vida se estableció en Arico, pueblo del que era oriundo por su madre y en el que falleció, tras haber actuado como capellán de la parroquia de San Juan Bautista.

     Nació en la amplia jurisdicción de Vilaflor, probablemente en el pago del Valle del Ahijadero (actual Valle de San Lorenzo en Arona), en agosto de 1623, siendo hijo de don Alonso González “Natural” (también llamado Alonso González Guanche), nacido en el citado Valle, y de doña Águeda de Morales, natural de Arico; ambos casados en Vilaflor en 1622 y de origen guanche. El 16 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Vilaflor…

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Arico: Don Diego de Torres Vera (1654-1712), propietario agrícola y alférez de Milicias, con destacada sucesión

     Miembro de una destacada saga de militares y religiosos ariqueros, nuestro biografiado se sintió atraído por la primera de dichas opciones y fue alférez de las Milicias Canarias en el Regimiento de Abona-Adeje, empleo en el que permaneció hasta su muerte. Además, como todos sus ascendientes y descendientes fue un destacado propietario agrícola, lo que le permitió disfrutar de una situación económica desahogada. Vivió en el pago de Tamadaya y tuvo una ilustre sucesión.

     Nació en Arico en mayo de 1654, siendo hijo del capitán don Juan García de Vera y doña María de Morales. El 14 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por el cura párroco don Bartolomé Hernández Vilar; se le puso el nombre “Diego” y actuaron como padrinos don Salvador González y doña María Antonia…

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Arico: Don Esteban de Morales (1677-1750), capitán de Milicias y propietario agrícola

     Miembro de una destacada familia de Arico, como la mayoría de sus familiares don Esteban de Morales siguió la carrera militar, en la que ingresó como alférez de Milicias, para ascender luego a teniente y capitán de las Milicias de Abona; como tal estuvo al frente de una de las dos compañías de Arico, por lo que fue uno de los dos militares de mayor graduación residente por entonces en dicho término. Además, fue un notable propietario agrícola, lo que le permitió ostentar y disfrutar con dignidad sus empleos militares.

     Nació en el barrio de Icor (por entonces llamado Icore) el 2 de enero de 1677, siendo hijo del entonces alférez don Carlos de Morales y doña Felipa de Morales. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista del Lomo de Arico por el cura párroco don Pedro Lorenzo Gómez; se le puso por nombre “Esteban” y actuó como padrino el capitán don Pedro García del Castillo, “mozo y vecino de este lugar en el barrio de Arico”, primo hermano de su padre…

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Arico-Fasnia: Don Francisco González Mexías (1674-1751), clérigo minorista, capitán de Artillería y propietario agrícola

     Miembro en una ilustre familia ariquera de militares, clérigos y propietarios agrícolas, nuestro biografiado inició la carrera eclesiástica, en la que tras obtener una capellanía obtuvo la Tonsura y las Órdenes Menores; pero no pasó de clérigo minorista, pues abandonó dicha carrera para contraer matrimonio. Después de casado se estableció en el entonces pago de Fasnia, en el bello caserío del Camino Real, donde vivió el resto de su vida. Dedicado luego a la Milicia, alcanzó el empleo de capitán de Artillería y fue, además, un destacado propietario agrícola.

     Nació en Arico el 20 de septiembre de 1674, siendo hijo de don Salvador González Mexía y doña María García del Castillo. Tres días después fue bautizado “con óleo y chrisma” en la iglesia de San Juan Bautista, por el cura párroco propio don Bartolomé Hernández Vilar; se le puso por nombre “Francisco” y actuaron como padrinos el capitán don Pedro García del Castillo y doña Felipa de Morales, sus tíos maternos. A lo largo de su vida usó indistintamente el apellido “Mexías” o “Mexía”, al igual que los demás miembros de su familia…

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El largo proceso de creación de la parroquia de San Bartolomé del Río de Arico y la relación de sus párrocos

     Después de consolidado el núcleo del Río de Arico, los vecinos principales decidieron levantar una ermita y, tras obtener la correspondiente autorización, en junta celebrada en 1674 acordaron dedicarla a San Bartolomé Apóstol y dotar al templo. El cargo de primer mayordomo recayó en don Antonio Gaspar, quien rindió sus primeras cuentas en 1678, de las cuales se deduce que ese primer templo era una modesta capilla, en forma de salón, sin presbiterio diferenciado, y presidida por un cuadro de San Bartolomé. En 1691 ya se había incorporado al templo la actual imagen del Santo titular, de talla completa y policromada, cuyo autor fue el imaginero don Domingo de Campos. Desde su fundación contó con mayordomos y capellanes para su cuidado y servicio. En 1739 comenzó la construcción de una capilla mayor, separada de la nave principal por un arco de cantería de medio punto, que ya había sido construido en 1745; luego siguió la construcción de la sacristía y todas las obras de esta ampliación concluyeron en 1754; el presbiterio resultante tenía planta cuadrada y estaba situado a la misma altura de pavimento de la nave; no se le pudo hacer retablo, pero se abrieron tres nichos en la pared del fondo. Mientras se reconstruía la ermita, en 1774 fue dotada la festividad de San Bartolomé, el 24 de agosto, por una vecina de El Río, doña María Candelaria Pérez. En el inventario de 1780 ya figuraba en el nicho central la Virgen de la O y a los lados un Cristo y San Bartolomé; también existían en el presbiterio una imagen de la Concepción, quince cuadritos y la pila del agua bendita con tasa de cantería, que también se conserva. En 1778 fue dotada la festividad de la Virgen de la O, que se celebraba el 18 de diciembre, en el testamento de doña Ángela María Martín. En 1836 se reformó todo el frente de la ermita y se recomendó la construcción de un campanario, un sardinel en la capilla mayor y un retablo para la misma, con repisa de cantería. En ese mismo año el obispo aceptó cederle la campana de la incendiada ermita de la Punta de Abona, por lo que ya contaba con una espadaña sobre la puerta principal. A mediados de esa centuria se construyó el retablo, que ya existía en 1882. En 1932 se sustituyó el campanario por su nueva torre y se adquirió la campana grande. En 1967 se restauró el interior del templo y se levantaron los nuevos cuerpos de la torre.

     En el presente artículo nos vamos a centrar en el largo proceso seguido para elevar la ermita de San Bartolomé Apóstol a la categoría de parroquia, el cual comenzó el 27 de mayo de 1854 y concluyó el 1 de enero de 1944, en que comenzó a regir, aunque desde 1929 ya era parroquia filial de la de San Juan Bautista de la villa de Arico. También se incluye la relación de párrocos que la han regentado desde su creación, con breves reseñas biográficas. En estos 75 años, desde el 1 de enero de 1944, han estado al frente de esta parroquia un total de 24 sacerdotes, ninguno de los cuales ha nacido en Arico y solo siete han sido nombrados exclusivamente para esta parroquia. El récord de permanencia en la parroquia lo ostenta don José Bernardo Juan, con 12 años y medio; le siguen: don José Antonio Baute Chico (más de 12 años), don Miguel Dévora Hernández (5 años), don Jorge Hernández Rodríguez, don Norberto Álvarez González, don Jerónimo Hernández Rodríguez y don Juan P. Velázquez Velázquez (más de 4 años cada uno), don José Luis B. Escobar Blanco (casi 4 años), don Pablo González y González (casi 3 años y medio) y don Benito José María Lagos (más de 3 años).

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Arico-Güímar: Doña Rosario Suárez Fuentes (1909-2004), maestra nacional en Fasnia, Guía de Isora, El Paso, Las Vegas, El Escobonal, Sabinosa, Erese, La Zarza, La Vegas y Güímar

     Nacida en Arico pero establecida en Güímar desde su niñez, en esta localidad preparó el ingreso en la carrera de Magisterio, que cursó en la Escuela Normal de La Laguna. Tras obtener el título de de Maestra de Primera Enseñanza, comenzó ejerciendo en un colegio privado y en 1936 hizo el cursillo-oposición a escuelas vacantes, pero este se interrumpió con motivo del inicio de la Guerra Civil, lo que le impidió ingresar en el Magisterio Nacional en propiedad. Por ello, ejerció como maestra sustituta en Fasnia y luego como interina en Guía de Isora, El Paso y Las Vegas; sustituta en El Escobonal; e interina en Sabinosa, Erese, La Zarza y La Vegas; en dichas escuelas prestó sus servicios en cortos períodos, por lo general inferiores a un año, salvo en las dos primeras, pues en la segunda estuvo seis años y medio. Luego emigró a Uruguay y se estableció en Montevideo, donde residió durante 12 años, tiempo en el que contrajo matrimonio y enviudó. A su regreso se estableció de nuevo en Güímar, donde ejerció su labor docente, primero como interina en el colegio público “Hernández Melque” y, finalmente, como propietaria en el colegio público “Chacona”, al reconocérsele su propiedad como cursillista de 1936, en el que continuó hasta su jubilación, tras cumplir los 70 años de edad.

     Nuestra biografiada nació en Arico el 3 de octubre de 1909, a las seis de la mañana, siendo hija de don Segundo Suárez Rosales, natural de la Aldea de San Nicolás en Gran Canaria, y doña María Dolores Fuentes Díaz, que lo era del citado pueblo tinerfeño. El 8 de diciembre de ese mismo año fue bautizada en la iglesia parroquial de San Juan Bautista por el cura ecónomo don Esteban Martín Mendoza; se le puso por nombre “María Gracia del Rosario” y actuaron como padrinos don Pedro Perdomo y doña Balbina Fuentes, siendo testigos don Domingo Pérez y don Julio Vera, ministros de dicha parroquia…

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Artículo-ROSARIO SUÁREZ FUENTES

Arico: Don Juan Delgado Mexías (1651-1722), Lcdo. en Teología, sacerdote, capellán, propietario agrícola y apoderado de los vecinos ante el Cabildo de Tenerife

     Miembro de una de las familias más destacadas de Arico, de militares y religiosos, nuestro biografiado siguió la carrera eclesiástica tras obtener una capellanía y un patrimonio vitalicio de su familia. Después de ser ordenado sacerdote, ejerció toda su vida como capellán, adscrito a la parroquia de San Juan Bautista de su pueblo natal, donde colaboró con numerosos párrocos. Además, obtuvo el título de Licenciado en Teología, fue un notable propietario agrícola y actuó como apoderado de los vecinos de Arico ante el Cabildo de Tenerife, con el fin de solicitar autorización para tomar el agua necesaria para el abasto público de varios manantiales de dicho término.

     Nació en Arico en abril de 1651, siendo hijo de don Antón (o Antonio) Delgado Mexía y doña María Estévez. El 30 de dicho mes fue bautizado en la iglesia parroquial de San Juan Bautista por el cura párroco don Bartolomé Hernández Vilar; se le puso por nombre “Juan” y actuó como padrino don Francisco González…

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Artículo-JUAN DELGADO MEXÍAS

Arico: Don Diego Delgado Marrero y García (1812-1878), propietario agrícola, teniente de Milicias condecorado y secretario del Ayuntamiento de Arico

     Nuestro biografiado creció en el seno de una familia modesta, por lo que comenzó su carrera militar desde simple soldado para luego ir recibiendo, salto a salto y en reconocimiento a sus méritos, distintos ascensos y grados hasta alcanzar el empleo de teniente de las Milicias Canarias; por los progresos que hizo en su instrucción mereció una Cruz de Distinción y obtuvo su retiro con uso de uniforme y fuero criminal. Fue asimismo un destacado propietario agrícola y desempeñó la plaza de secretario del Ayuntamiento de Arico en tres largas etapas.

     Nació en el pago de Arico el Nuevo el 8 de abril de 1812, siendo hijo de don Pedro Delgado Marrero y doña Isabel Florentina García Alayón. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista de El Lomo por el cura párroco don Zoylo Pablo de Herrera y Cruz; se le puso por nombre “Diego Braulio de Jesús” y actuó como madrina doña Juana de Torres Trinidad. Fueron sus abuelos paternos: don Gerónimo Delgado y doña Beatriz Marrero; y los maternos, don Domingo Antonio García y doña Isabel Alayón…

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Artículo-DIEGO DELGADO MARRERO GARCÍA

El Juzgado Municipal y el Registro Civil de Arico (1870-1946): jueces, fiscales, adjuntos y secretarios

     En un artículo anterior ya nos ocupamos del primer Juzgado de Paz de Arico (1856-1870) y en éste vamos a recordar el Juzgado Municipal que sucedió al anterior y que se mantuvo durante algo más de 75 años, de 1870 a 1946, asumiendo la competencia del Registro Civil de la localidad, creado también en 1870, al igual que la nueva figura del fiscal municipal.

     Gracias a los libros del Registro Civil del Juzgado de Arico, así como al Boletín Oficial de Canarias y otros periódicos de la época, conocemos a todos los jueces titulares de Arico, así como a la mayoría de los suplentes, y gran parte de los fiscales municipales, así como todos los adjuntos del Tribunal municipal y los secretarios del Juzgado. Así, de este período se conocen 19 jueces municipales y 16 fiscales municipales titulares, además de otros tantos suplentes, así como 9 secretarios (titulares o interinos), sin contar numerosos “acompañados”. Es normal que muchos de los jueces y fiscales que alcanzaron la titularidad fuesen con anterioridad suplentes, pero llama la atención que varios de ellos ostentasen dos de dichos cargos, pues fueron jueces y fiscales o jueces y secretarios del Juzgado. También resulta llamativo que ninguna mujer desempeñase esos cargos.

     El Juzgado de Arico tuvo que intervenir inicialmente en todos los problemas de orden público que se producían en el término municipal, aunque los asuntos más graves los desviaba luego al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción, primero del partido de La Orotava y luego del de Granadilla. Los casos más frecuentes en los que tuvo que intervenir el Juzgado de Arico fueron: la introducción de rebaños de ganado en fincas ajenas; los embargos de propiedades; los robos o hurtos; las reyertas o riñas vecinales; y algunos homicidios…

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Artículo-JUZGADO MUNICIPAL DE ARICO

El Juzgado de Paz del municipio de Arico en su primera época (1856-1870)

     En Arico, al igual que en los restantes municipios de España, hasta mediados del siglo XIX los juicios verbales de faltas se celebraban ante el alcalde de la localidad o, en su defecto, ante un teniente de alcalde o regidor. Pero en 1855 la Legislación española separó la autoridad civil de la judicial, al crear la figura independiente del “Juez de paz”. Afortunadamente, conocemos casi todos los jueces que ha tenido la jurisdicción de Arico desde 1856 hasta hoy, aunque dicha figura ha sufrido algunos cambios en este municipio a lo largo del tiempo, pues primero fueron jueces de paz (1856-1870), luego jueces municipales (1871-1945) y de nuevo jueces de paz, desde 1945 hasta el presente. En este artículo solo nos vamos a ocupar del Juzgado de Paz en su primera época, centrándonos en la creación de la figura del juez de paz, en la relación de las personas que desempeñaron dicho cargo en Arico y en los escasos secretarios que conocemos de esa etapa.

     Como se preveía en el Real Decreto de creación de la figura del juez de paz, para cubrir las vacantes de jueces o suplentes se elegirían personas de reconocido prestigio en los diferentes municipios, por lo que la mayoría de ellos asumirían también otras responsabilidades en dichas localidades, tanto en el Ayuntamiento como en las Milicias o en la Parroquia, figurando además entre los mayores contribuyentes del término correspondiente. Así ocurrió en Arico, donde en esta primera etapa, de 1856 a 1870, conocemos 11 jueces de paz titulares, algunos de los cuales también habían sido suplentes, y otros 11 que solo fueron suplentes. Los primeros permanecieron en el cargo entre uno y tres años, ostentando el récord de permanencia don Florentín Gómez Díaz, que lo fue durante tres años, seguido por don Diego Peraza (más de 2 años), don Juan Delgado (2 años), don Antonio González Flores (2 años), don Manuel Trujillo (2 años), don Simón Hernández Gómez (casi 2 años como titular y otros dos como suplente), don Bartolomé Peraza (más de un año y medio como titular y otros dos como suplente), don José Perdomo Martín (diez meses), don Juan Pedro García (siete meses de titular y tres años como suplente) y don Diego de Torres (menos de tres meses). Con respecto al lugar de nacimiento, por lo menos uno de los jueces no nació en el municipio de Arico, don Simón Hernández Gómez, natural de Sabina Alta (Fasnia). En cuanto a los secretarios de este Juzgado de Paz, de momento solo conocemos a dos de ellos en la etapa estudiada…

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Artículo-JUECES DE PAZ DE ARICO-PRIMERA ÉPOCA