Candelaria-Güímar: Don Ángel Camacho Lemes (1888-1972), guardia municipal interino de Santa Cruz de Tenerife, vocal fundador del comité local de la Agrupación Socialista, delegado local de la O.J.E., agente judicial y guardia municipal de Candelaria

Ángel Camacho Lemes     Nacido en la isla de Lanzarote, nuestro biografiado prestó su servicio militar como soldado de Infantería y luego, una vez establecido en Tenerife con su esposa, obtuvo una plaza de guardia municipal de segunda interino de la capital tinerfeña. Se trasladó luego a Candelaria, donde fue vocal fundador de la Agrupación Socialista, cantinero del Casino y delegado o jefe local de la Organización Juvenil Española de Falange (O.J.E.). Con posterioridad fue nombrado guardia municipal interino de Candelaria (en varias etapas), fiscal de paz suplente, agente judicial y guardia municipal en propiedad hasta su jubilación. En su vejez, después de celebrar segundas nupcias, se estableció en Güímar, donde falleció.

     Nació en el pueblo de Yaiza (Lanzarote) el 13 de febrero de 1888, siendo hijo de don Gregorio Camacho y doña María Lemes. Fue bautizado en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de los Remedios de dicha localidad. Fue conocido en Candelaria como “Cantinero”, por su trabajo en el Casino de la localidad…

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Artículo-ÁNGEL CAMACHO LEMES

Guía de Isora: Don Antonino Delgado y Delgado (1842-1899), coadjutor en La Orotava, capellán de monjas en dicha villa y La Laguna, cura ecónomo de El Sauzal, párroco propio de Guía de Isora durante 19 años y de San Pedro de Daute

Antonino Delgado Delgado     Tras su ordenación sacerdotal, nuestro biografiado ejerció como capellán de monjas y coadjutor en La Orotava, capellán de monjas en La Laguna y cura ecónomo de El Sauzal. Luego fue nombrado párroco propio de Guía de Isora, donde desarrolló su ministerio durante casi 19 años; en ese tiempo opositó sin éxito a un beneficio de la Catedral de La Laguna e ingresó en la Asociación Espiritual de Sufragios Mutuos de la Dióce­sis. Finalmente, pasó como párroco propio a San Pedro de Daute (Garachico), pero solo permaneció al frente de esta parroquia durante ocho meses, pues por motivos de salud se estableció en su villa natal, donde falleció.

     Nació en Icod de los Vinos el 10 de mayo de 1842, siendo hijo de don Andrés Delgado y Lugo y doña Jacobina Delgado y Acosta. Tres días después fue bautizado, “con óleo y crisma”, en la iglesia parroquial de San Marcos por el presbítero don José Madero y Cruz, con licencia del beneficiado rector propio don José María Ferrer Gómez, vicario juez eclesiástico de dicho pueblo y su distrito, así como examinador sinodal del Obispado; se le puso por nombre “Antonino Juan del Carmen” y actuó como padrino su abuelo materno, don Juan Delgado Madero…

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Artículo-ANTONINO DELGADO DELGADO

La construcción y bendición de la ermita de Nuestra Señora de Candelaria de Arguayo (Santiago del Teide)

Arguayo-ermita     En 2015 se cumplió el primer Centenario de la construcción de la antigua ermita de Arguayo. A pesar de que éste era uno de los núcleos más poblados del municipio de Santiago del Teide, careció de un templo hasta el 5 de abril de 1915, en que se bendijo la ermita promovida por el rico hacendado de Tamaimo don Manuel Quintero Delgado. Su hija, doña Candelaria, organizó una suscripción con el objetivo de recaudar el dinero suficiente para llevarla a cabo, que en tan solo un mes alcanzó 1.240 pesetas. Ambos actuaron como padrinos en el solemne acto de la bendición y a ella se debe su advocación. Los vecinos de dicho pueblo aportaron, además de dinero, la mano de obra necesaria para la obra, que fue dirigida por el albañil don Antonio Velázquez, así como las imágenes y los objetos de culto.

     Hasta entonces, los vecinos de Arguayo debían acudir a misa y a otras celebraciones religiosas en la iglesia parroquial de San Fernando de la Villa Histórica de Santiago, caminando o en caballerías; así lo hacían en la mayoría de los domingos, en Semana Santa y en las festividades de Navidad, Santiago y San Pedro, entre otras. También debían cumplir en ella los distintos sacramentos: bautismos, confirmaciones, matrimonios y entierros, como continuaron haciendo después de tener ermita, hasta que ésta fue elevada a parroquia…

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Artículo-ERMITA DE ARGUAYO

Arico-Arafo: Don José Benito Díaz García (1951-1978), soldado de Infantería de Marina, pescador, albañil y policía armado asesinado por ETA

José Benito Díaz García     En estos días se ha cumplido el 39 aniversario del asesinato de un policía armado tinerfeño a manos de la banda terrorista ETA, don José Benito Díaz García. Con este motivo, queremos recordar la corta existencia de este infortunado sureño, natural del Porís de Abona (Arico) y establecido en Arafo tras contraer matrimonio con una vecina de dicha villa. Dedicado inicialmente a la pesca y luego a la construcción, como albañil por cuenta propia, prestó su servicio militar como soldado en Infantería de Marina de la Armada Española. Después de casado solicitó su ingreso en la Policía Armada y, tras ser aceptado, pasó a la Academia Especial de Policía Armada de Madrid. Al salir de ésta fue destinada al cuartel de Basauri, pero cuando solo habían pasado 15 días desde que abandonó la capital de España, mientras se desplazaba en un land-rover para prestar su primer servicio en Bilbao, fue ametrallado por ETA, al igual que otros dos compañeros que murieron en el acto; permaneció 12 días en el Hospital Civil de Basurto, debatiéndose entre la vida y la muerte, hasta que dejó de existir, cuando contaba tan solo 27 años de edad. Su cadáver fue trasladado a Tenerife y su sepelio, emotivo y solemne, tuvo lugar en la villa de Arafo, donde recibió sepultura.

     Nació en el Porís de Abona (Arico) el 4 de abril de 1951, a las seis de la madrugada, siendo hijo de don (Ramón) Andrés Díaz Rodríguez y doña María del Carmen Adoración García Díaz, conocida por “Dora”. El 3 de junio inmediato fue bautizado en la iglesia de Ntra. Sra. de la Luz de Arico el Nuevo por el cura encargado don Jorge Hernández Rodríguez; se le puso por nombre “José Benito” y actuaron como padrinos don Juan García Rodríguez y doña Adelaida Díaz Rodríguez…

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Artículo-JOSÉ BENITO DÍAZ GARCÍA

Güímar: Don Nicolás Núñez de Acosta (1749-1824), capitán de Milicias, hermano mayor y depositario de cajón de la Hermandad del Rosario del Convento dominico de Güímar, y sobrestante 1º de la fábrica de cigarros de la Beneficencia de la Factoría de Tabacos de La Habana

Nicolás Núñez de Acosta     Hijo de militar y miembro de una ilustre familia, don Nicolás también siguió la carrera de las armas en el Regimiento Provincial de Güímar, en el que ingresó como subteniente, para ascender luego a teniente y capitán de Milicias, empleo con el que obtuvo su retiro. Además, tuvo un notable compromiso religioso, pues fue hermano mayor y depositario de la Hermandad del Rosario del Convento dominico de dicha localidad. Tras su retiro emigró a América, donde permaneció durante casi tres décadas y hasta su muerte, que se produjo en La Habana, donde había alcanzado la plaza de sobrestante 1º de la fábrica de cigarros de la Beneficencia de la Factoría de Tabacos de la capital cubana.

     Nació en el pueblo de Güímar el 10 de septiembre de 1749, siendo hijo de don Luis (Díaz) Núñez, natural del mismo pueblo y por entonces alférez de Milicias, y doña Inés Tomasa de Acosta, que lo era de La Laguna. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el beneficiado servidor don Juan Alonso Ximénez; se le puso por nombre “Nicolás” y actuó como padrino don Francisco Díaz Núñez, natural y vecino del mismo lugar…

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Artículo-NICOLÁS NÚÑEZ DE ACOSTA

Candelaria: Don Juan José Márquez Correa (1964-2015), “Chito”, fundador, subdirector y jefe de la Sección Naval de la Cruz Roja del Mar, cabo condecorado de la Armada, vigilante de Caza y del Centro de Salud de Candelaria, donde da nombre a una calle

Juan José Márquez Correa-Chito     Este artículo está dedicado a un entrañable candelariero, que en su juventud trabajó como pescador y marinero. Simultáneamente fue fundador, subdirector, patrón y jefe de la Sección Naval de la Cruz Roja del Mar de Candelaria. Prestó su servicio militar en la Armada, en el que obtuvo el empleo de cabo y fue condecorado. Luego ejerció como vigilante de Caza del Cabildo y de seguridad en varias empresas, así como en el Centro de Salud de Candelaria, donde se ganó el cariño de todo el mundo. Como deportista, fue portero del club de fútbol “Los Ángeles” de Güímar y un buen luchador en varios equipos de la isla; también practicó la lucha libre, la halterofilia, el tiro al plato y la colombofilia. Fue un indudable amante de los animales, que criaba, y llegó a tratar con éxito sus enfermedades. Tuvo numerosos amigos, gracias a su espíritu alegre, su buen humor y su compañerismo. Fue distinguido en vida con el premio “Afable del Turismo por méritos propios” y después de muerto con la nominación de una calle.

     Hijo de don Pastor Márquez Vera y doña Juana Correa Plasencia, aunque sus padres vivían en Candelaria nuestro homenajeado nació en Las Galletas (Arona) el 28 de marzo de 1964, pues allí lo trajo al mundo su abuela materna, doña María Plasencia Morales, prestigiosa partera de dicha localidad. Fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de la Villa Mariana; se le puso por nombre “Juan José” y actuaron como padrinos don Domingo Sánchez y su esposa, doña Fela, naturales de Gran Canaria, pero que por entonces trabajaban en el Sur de Tenerife. Fue confirmado en el mismo templo por el obispo don Luis Franco Cascón, siendo apadrinado por don Francisco Silverio Fariña Nóbrega, conocido por “Paco”…

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Artículo-JUAN JOSÉ MÁRQUEZ CORREA-CHITO

Los vecinos de Fasnia fallecidos con motivo de la Guerra Civil y la Cruz de los Caídos construida en su memoria

Fasnia-muertos guerra     Como ya he señalado en otras ocasiones, la Guerra Civil Española fue una tragedia colectiva para este país en su conjunto, pero sin duda lo fue aún más para las pequeñas localidades que perdieron a numerosos hijos y, sobre todo, para aquellas familias que tuvieron que ver como sus hijos, en algunos casos casi unos niños, eran movilizados a la fuerza y llevados al frente para combatir en un enfrentamiento absurdo entre paisanos, solo por tener ideas diferentes. En Canarias, la primera región que quedó incorporada al bando franquista por iniciarse aquí el alzamiento, todos los jóvenes fueron obligados a alistarse en el Ejército Nacional, en la mayoría de los casos en contra de su voluntad y en muchos en el lado opuesto a sus ideas políticas, para sufrir en esos años de enfrentamiento un trauma psicológico que les dejaría marcados para el resto de su vida. Pero un porcentaje no pequeño dejó su vida en el frente, o sufrieron heridas graves que les ocasionaron secuelas permanentes; incluso algunos enfermaron durante la Guerra y, aunque regresaron a su tierra, murieron a consecuencia de ello. Sin duda, esos jóvenes también fueron víctimas del franquismo, del golpe militar que acabó con la II República Española, tras una cruenta guerra que duró casi tres años. A ellos vamos a dedicar este artículo y en otra ocasión nos ocuparemos de los represaliados por los vencedores de la Guerra y el régimen dictatorial que le siguió.

     Según recordaba un ex-combatiente del Bando Nacional, durante la Guerra Civil española “hubo unos tres caídos de Fasnia y unos cinco o seis de La Zarza”. Pero, en realidad, en esa triste contienda bélica murieron un total de 18 vecinos o hijos del municipio de Fasnia: un alférez (vecino temporal de la localidad, donde no tenía familia), 3 cabos y 14 soldados. De ellos, 14 eran naturales del propio municipio (5 de Fasnia, 5 de La Zarza, 2 de Sabina Alta y 2 de La Sombrera) y cuatro habían nacido fuera (uno en El Escobonal, otro en Arico, un tercero en Santa Cruz de Tenerife y un cuarto en La Laguna). La mayoría murieron en acciones de guerra o de las heridas sufridas en ellas, pero tres fallecieron a consecuencia de enfermedades contraídas en el frente. El primer caído fue don Rafael de la Loma Miesu, a comienzos de agosto de 1937, y el último don Pedro González Pérez, el 3 de febrero de 1939. Los más jóvenes fueron don José Manuel Díaz Delgado, don Alberto Díaz Díaz y don Juan Díaz Frías, que contaban tan solo 19 años, mientras que el de mayor edad fue el mencionado don Pedro González Pérez, de casi 27 años.

     Tras finalizar la triste contienda bélica, a raíz de una disposición del Gobierno de la nación, se acordó colocar en Fasnia una Cruz de los Caídos, para recordar a todos los fasnieros fallecidos en el Bando Nacional durante la Guerra Civil. Así, en la sesión celebrada el 22 de octubre de 1939 el Ayuntamiento Pleno acordó erigir un monumento a los Caídos en el frente. Éste consistió en un pequeño templete adosado a la fachada de la iglesia de San Joaquín, en el que se colocó una cruz latina en madera y, clavado en la fachada de la iglesia, un pequeño cuadro, en el que figuraba la “ Relación de los que dieron generosamente su vida por la Patria, en el pasado Glorioso Movimiento Nacional”. Dicho templete también serviría de escenario para algunos actos públicos, sobre todo para impartir desde él sus discursos las distintas autoridades que visitaban el pueblo. Fue demolido en 1967, con motivo de las obras de reforma del templo parroquial. Por ese motivo, la cruz se adosó a la torre del campanario de la iglesia de San Joaquín, en la fachada lateral derecha. Estaba coloreada en tonos negros y era de grandes dimensiones; por su parte, el cuadro con la relación de los caídos se guardó en el interior de la iglesia de San Joaquín, conservándose en el coro, aunque muy deteriorado. En la última reforma del templo, se eliminó dicha cruz del lateral de la torre…

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Artículo-MUERTOS GUERRA CIVIL-CRUZ DE LOS CAÍDOS-FASNIA

Granadilla de Abona: Don José García Montesdeoca (1763-1849), clérigo subdiácono y capellán de la parroquia de San Antonio de Padua

Granadilla antigua-AndrésMonasterio-1B     Este artículo está dedicado a uno de los numerosos clérigos nacidos en Granadilla de Abona, en el seno de una cuna ilustre. Tras obtener una capellanía familiar vacante, don José recibió la prima Tonsura cuando ya contaba 24 años de edad. Luego, sus padres fundaron para él un patrimonio (o patronato laico) vitalicio, por lo que ya poseía suficiente congrua para recibir las Órdenes Menores. Pero su vocación no debió ser muy fuerte, pues curiosamente se mantuvo como clérigo minorista hasta los 82 años de edad, en que fue ordenado de Subdiácono, falleciendo tres años y medio después, sin haber recibido ni el Diaconado ni el Presbiterado. Probablemente dedicó su vida al cuidado de las propiedades agrícolas de su capellanía y patrimonio, pues según el párroco de la localidad no prestaba ningún servicio útil a la parroquia de San Antonio de Padua, a la que estaba adscrito como capellán.

     Nació en Granadilla de Abona el 27 de noviembre de 1763, siendo hijo de don Juan Agustín García del Castillo y Montesdeoca y doña María Josefa (Afonso) de Montesdeoca, natural ésta de Adeje. El 4 de diciembre inmediato recibió las aguas bautismales en la iglesia parroquial de San Antonio de Padua de manos del párroco don Joaquín González Perlaza del Castillo; se le puso por nombre “José Antonio de la Merced” y actuó como padrino don Antonio José del Castillo y Venero…

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Artículo-JOSÉ GARCÍA MONTESDEOCA

Arona: Don Antonio Delgado González (1862-1915), albañil, heroico soldado voluntario de Caballería, herido gravemente en la campaña de Cuba, condecorado, premiado y declarado inválido de guerra

Antonio Delgado González     Este artículo está dedicado a un modesto soldado chasnero que, como tantos otros canarios, se alistó como voluntario junto al Ejército Español durante la Guerra de Cuba, siendo destinado al primer escuadrón del Regimiento de Caballería Movilizada de Matanzas. Demostró tal valor en el combate que, a pesar de no tener graduación superior, fue recompensado con cuatro Cruces, dos de ellas del Mérito Militar pensionadas. En una peligrosa acción resultó gravemente herido en una pierna y un brazo, sin que ello le impidiese continuar batiéndose hasta que el enemigo fue derrotado. Permaneció durante cuatro meses ingresado en el Hospital Militar de Matanzas, del que salió curado pero declarado inútil. Tanto por sus heridas como por su comportamiento heroico, se hizo digno acreedor de un premio de socorro de 500 pesetas, de los creados por el periódico El Imparcial de Madrid para los soldados más destacados que participaron en dicha Guerra, más otros dos lotes de dinero que se le entregaron en Tenerife a su regreso de Cuba. Tras un largo expediente que duró cuatro años, logró ingresar en el Cuerpo de Inválidos de Guerra, con la correspondiente pensión vitalicia. Se estableció en su pueblo natal para cuidar a su madre enferma y en él contrajo matrimonio, procreó seis hijos y vivió hasta su prematura muerte.

     Nuestro biografiado nació en Arona el 25 de agosto de 1862, siendo hijo de don José Delgado García y doña Juana González Lemus, naturales y vecinos de dicho pueblo. El 4 de septiembre inmediato fue bautizado en la iglesia de San Antonio Abad por el párroco propio don Miguel Rodríguez Guillama; se le puso por nombre “Antonio de la Salud” y actuó como madrina doña Antonia María, del mismo vecindario…

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Artículo-ANTONIO DELGADO GONZÁLEZ

Las primeras escuelas elementales de San Miguel de Abona (1850-1919)

San Miguel de Abona-2     Hasta bien avanzado el siglo XX, la educación era muy deficiente en los pueblos del Sur de Tenerife, como en la mayoría del archipiélago, pues se carecía de locales adecuados, del suficiente material y, en la primera mitad del siglo XIX, de maestros titulados. La situación era aún peor en las escuelas de niñas, que tardaron mucho más que las de niños en llegar a las distintas localidades.

     En 1850 debió crearse la elemental de niños de San Miguel de Abona, por gestión de las dos personas de mayor prestigio de San Miguel de Abona en esa época, el cura párroco don Francisco Guzmán y Cáceres y el capitán don Miguel Alfonso Martínez, íntimos amigos; y el primer maestro del que tenemos noticias fue el sanmiguelero don Faustino García Alfonso. Pero aún debía pasar más de una década para que se crease la escuela de niñas, lo que se hizo realidad hacia 1864. Para regular el funcionamiento de ambas existía una Junta Local de Primera Enseñanza, cuya composición no estuvo exenta de polémica.

     Afortunadamente, conocemos casi toda la relación de maestros que asumieron la docencia en las primeras escuelas elementales de San Miguel de Abona. La escuela de niños estaría regentada durante estos 69 años por nueve maestros, ostentando el récord de permanencia don Miguel Feo Hernández, natural de San Miguel, durante 31 años, seguido por don Abelardo A. Borges, del Realejo, durante unos 10 años. Por su parte, conocemos a siete maestras (una en dos etapas), más tres sustitutas, al frente de la escuela de niñas en ese período. El récord de permanencia lo ostentó la vallisoletana doña Isabel Castrillón y Martín, durante por lo menos 23 años, seguida por doña Gregoria Felipe Díaz, durante 11 años, aunque dos de ellos estuvo sustituida y en la mayor parte de ese tiempo la escuela permaneció cerrada. Además, en cuatro períodos cortos ésta estuvo vacante…

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Artículo-PRIMERAS ESCUELAS DE SAN MIGUEL DE ABONA