Güímar: Don Francisco Román de la Cruz y Cruz (1808-1891), sargento 1º brigada y subteniente graduado de Milicias, comandante de armas, tallador de quintos, agrimensor, estanquero real, maestro de la escuela pública de niños, secretario del Juzgado y del Ayuntamiento, juez de paz y primer teniente de alcalde de Güímar

     De padres güimareros, nuestro polifacético personaje nació accidentalmente en la villa y puerto de Santa Cruz de Tenerife, porque su padre estaba destinado en la misma como sargento 1º de la Columna de Granaderos Provinciales. Establecido en Güímar casi desde su nacimiento, siguió la carrera militar desde simple soldado hasta alcanzar el empleo de sargento 1º, empleo con el que fue nombrado brigada del Regimiento y luego obtuvo el grado de subteniente de Milicias; en virtud de su empleo actuó como comandante de armas y tallador de quintos. Además, en dicha localidad destacó como propietario agrícola y, desarrolló una múltiple actividad profesional, pues ejerció como agrimensor, perito municipal, ventero, estanquero real y maestro de la escuela pública de niños, así como secretario del Juzgado y del Ayuntamiento. También tuvo una notable vida pública, como elector contribuyente, juez de paz, secretario escrutador en elecciones, vocal de la Junta Municipal de Amillaramiento, primer teniente de alcalde, interventor electoral y compromisario fusionista.

     Como se ha indicado, nació en la entonces villa de Santa Cruz de Tenerife el 28 de febrero de 1808, siendo hijo del militar don Ignacio Antonio de la Cruz de Castro y doña María Alejandra de la Cruz Bello, naturales de Güímar. Fue bautizado por hallarse “en peligro de muerte” por la partera doña Cayetana García, pero dudando de dicho bautismo privado, el 2 de marzo inmediato volvió a ser bautizado “sub conditione” en la iglesia parroquial matriz de Ntra. Sra. de la Concepción de dicha capital por el presbítero don Marcial Perdomo, con licencia de don Juan José Pérez González, beneficiado rector de dicha parroquia y de su auxiliar del Pilar, examinador sinodal y cura castrense propietario de dicha plaza; se le puso por nombre “Francisco Román” y actuó como padrino don Francisco Pérez de Guzmán, natural del lugar de Tacoronte…

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Artículo-FRANCISCO ROMÁN DE LA CRUZ CRUZ

San Miguel de Abona: Doña Geroncia Díaz Monroy (1867-1957), maestra nacional en Arona, San Miguel de Abona, Vilaflor, Lomo de los Castros (Barlovento), La Degollada (Arico) y Aldea Blanca (San Miguel)

     A una edad avanzada, nuestra biografiada obtuvo el título de Maestra Elemental de Primera Enseñanza en la Escuela Normal de Maestras de La Laguna. Tras solicitar sin éxito la escuela de niñas de su pueblo natal, obtuvo la de Arona, que regentó durante tres años como maestra interina; luego estuvo al frente, también como interina, de las escuelas de niñas de San Miguel de Abona durante dos cursos y de Vilaflor en un curso. Ya como propietaria provisional fue destinada a Lomo de los Castros (Barlovento), donde ejerció durante dos cursos, hasta que se le concedió la excedencia. Una vez solicitado y obtenido el reingreso en el Magisterio, pasó por concurso de traslado a La Degollada (Arico), donde permaneció durante cuatro cursos. Finalmente, por nuevo concurso de traslado obtuvo la escuela de Aldea Blanca, en su municipio natal, a cuyo frente estuvo durante ocho años, hasta alcanzar su jubilación, una vez cumplidos los 71 años de edad, 20 de ellos dedicada a la docencia pública.

     Nació en San Miguel de Abona el 9 de mayo de 1867, a la una de la madrugada, siendo hija del alcalde don José María Díaz de León y doña Cándida Monroy Hernández. Dos días después fue bautizada en la iglesia del Arcángel San Miguel por el cura párroco Br. don Juan Frías y Peraza; se le puso por nombre “Geroncia Cándida” y actuaron como padrinos don José Hernández Sierra y su esposa doña Clara Alfonso Feo, siendo testigos don Cipriano Bello y don Juan Pulido, de la misma vecindad…

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Artículo-GERONCIA DÍAZ MONROY