Güímar: Don Agustín Sánchez Suárez (1928-1997), último maestro zapatero de El Escobonal, tapicero y agricultor

Agustín Sánchez Suárez     Los talleres de zapatería han formado parte de la historia de los pueblos como lugares entrañables, de trabajo y tertulia. Históricamente, el oficio de zapatero destacó por su demanda entre los artesanos, por encima de los carpinteros, barberos, herreros, latoneros, pedreros, etc. Además, tuvo notable consideración social desde el siglo XVI hasta el XIX, pues fueron muchos los zapateros que, por sus inquietudes socio-culturales, desempeñaron cargos municipales, como concejales, alcaldes, jueces o fiscales; incluso ocuparon empleos destacados en las Milicias Canarias, así como en cofradías y hermandades parroquiales.

     En este trabajo nos vamos a ocupar de un personaje entrañable, el último zapatero profesional de El Escobonal, don Agustín Sánchez Suárez. Tras ejercer como aprendiz en Santa Cruz durante once años, abrió su taller en el pueblo sureño, que regentó durante 41 años, gozando de notable prestigio como maestro zapatero en todo el sureste de Tenerife. Además, trabajó como tapicero, oficio que también había aprendido en la capital. Compaginó dichos trabajos con las labores agrícolas, que constituyeron su segunda actividad. En su servicio militar había sido artillero 1º y furriel de la plana mayor; y en su pueblo adoptivo colaboró en obras comunitarias y fue vocal fundador del Club de la Tercera Edad de su pueblo adoptivo. Era un hombre culto, de buen humor y mente abierta, del que recibí buenos consejos y en cuyo taller pasé muchos ratos de mi infancia y adolescencia.

     Nuestro biografiado nació en la calle Salamanca de Santa Cruz de Tenerife el 28 de agosto de 1928, siendo hijo de don Alejandro Sánchez Acosta y doña Antonia Suárez Bueno, naturales y vecinos de dicha ciudad; se le puso por nombre “Agustín Ramón”. Con respecto a su familia, era el mayor de tres hermanos, su padre tenía un bar en la Recova Vieja y su madre trabajaba en fábricas de tabaco, primero en “La Belleza” y luego en “La Suprema”…

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Artículo-AGUSTÍN SÁNCHEZ SUÁREZ

Datos para la historia de la parroquia de San Antonio de Padua de Malpaís de Candelaria

Iglesia Malpaís Candelaria     Desde 1533, los vecinos que se fueron estableciendo en la zona del Malpaís de Candelaria pasaron a depender de la parroquia o beneficio del Valle de Güímar, que comenzó a regir en 1539 con primera sede en el santuario de la Virgen de Candelaria; pero en 1543 pasó a la cueva de San Blas y en 1580 a la nueva iglesia de Santa Ana de la misma localidad. En 1630 la parroquia comarcal fue trasladada a la iglesia de San Pedro de Güímar, pero ante la oposición vecinal en 1643 se creó una ayuda de parroquia en la antigua iglesia de Santa Ana, dependiente de Güímar y con jurisdicción sobre Arafo, y así continuó hasta que en 1795 logró su total independencia, al tiempo que se segregaba la parroquia de Arafo. En esa iglesia de Santa Ana de Candelaria continuaron cumpliendo sus obligaciones parroquiales los vecinos de Malpaís hasta la segunda mitad del siglo XX. Por ello, desde el siglo XVI muchos vecinos de este núcleo pertenecieron a la Hermandad del Santísimo Sacramento de la parroquia de Santa Ana e incluso, entre 1920 y 1960, algunos ocuparon cargos directivos en ella, como los de cobradores o postulantes en dicho barrio y el vecino de Las Cuevecitas.

     Pero a medida que el núcleo de Malpaís fue creciendo, se despertó en el vecindario el deseo de tener su propia identidad religiosa. Por ello, decidieron organizar unas fiestas locales y, curiosamente, la primera se celebró en honor de San Juan Bautista y la Virgen Milagrosa; para ello, a San Juan se le construyó un altar, al que los vecinos le llevaban frutos y flores. Hacia 1951, los dominicos y los vecinos de Malpaís de Candelaria adquirieron una vieja bodega, con tejado a dos aguas, propiedad de una familia de la Villa Mariana; la adecentaron y convirtieron en una ermita dedicada a San Antonio de Padua, colocando una cruz en la cima del tejado, sobre su fachada, y una espadaña con una campana en un lateral de la misma. Durante varios años sólo se abría por la festividad de San Antonio, pero como carecía de imagen titular se subía en procesión una imagen de dicho Santo que se veneraba en la iglesia de Santa Ana, a donde regresaba pocos días después a lomos de un camello…

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Artículo-PARROQUIA DE MALPAÍS-CANDELARIA

Vilaflor: Don Guillermo Massanet Castañeyras (1879-1968), cabo de Infantería, guardia civil, guarda forestal, escribiente, cabo jefe del Somatén Armado y alcalde de Vilaflor

Guillermo Massanet Castañeyras     Inició su carrera militar con tan solo 15 años y medio, como tambor de Infantería de menor edad, ascendiendo a cabo de Infantería a los 17 años. Luego pasó al cuerpo de la Guardia Civil, en el que prestó sus servicios durante ocho años en la Comandancia de Canarias, concretamente en los puestos de Santa Cruz de Tenerife (como escribiente de la oficina del Detall), Granadilla de Abona, Los Llanos de Aridane, Güímar y La Orotava; en ese tiempo recibió la felicitación del inspector general de dicho Instituto y se le concedió la Medalla de Alfonso XIII. Una vez concedida la licencia absoluta se estableció en Vilaflor, donde obtuvo una plaza de guarda forestal y transcurrió el resto de su vida. En este pueblo también desempeñó diversos cargos de responsabilidad, como los de vocal de la Junta Municipal del Censo Electoral, cabo jefe del Distrito del Somatén Armado y alcalde, en los que desarrolló una labor elogiada por sus vecinos. Además, fue secretario y cobrador de comunidades de aguas, escribiente y profesor particular.

     Nació en la ciudad de La Coruña el 26 de junio de 1879, siendo hijo del militar don Guillermo Massanet Frau, natural de Manacor (Mallorca), y de doña Amalia Castiñeiras Cabanas, que lo era de la ciudad de Lugo. Sus abuelos paternos fueron don Antonio Massanet Soler y doña Catalina Frau Veny, naturales y vecinos de Manacor, mientras que sus abuelos maternos eran don Antonio Castiñeiras Álvarez y doña Ramona Cabanas Pérez y Ferreiros, naturales y vecinos de Lugo. Aunque el apellido materno era “Castiñeiras”, como figura en su partida de nacimiento y en la de su hermano, así como en su hoja de servicios, en 1900 ya se firmaba como “Castañeiras” y en 1904 como “Castañeyras”, con el que fue conocido hasta su muerte…

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Artículo-GUILLERMO MASSANET CASTAÑEYRAS

Granadilla de Abona: Don José Pomar y Forteza (1790-1833), abogado, teólogo consultor, juez examinador, Conde del Sacro Palacio y párroco propio de Santa Úrsula y Granadilla de Abona, donde fue asesinado

Granadilla-1 (CFIT)     En este artículo nos vamos a ocupar de un curioso personaje, don José Pomar y Forteza, uno de los sacerdotes más preparados de la Diócesis, pues, además de escribir una obra manuscrita, ostentaba los títulos de abogado de los Reales Consejos, teólogo consul­tor y juez examina­dor del Superior Tribu­nal de Rota de la Nuncia­tura Apostó­lica de España, Conde del Sacro Palacio, Caballero de la Espuela de Oro, Peniten­ciario Mayor Honorario de la Real y Pontificia Basílica de los Santos Apósto­les San Pedro y San Pablo de la Corte. Tras ejercer como catedrático del Seminario Diocesano de Las Palmas, en el que había estudiado, fue cura rector propio de las  parroquias de Santa Úrsula y Granadilla de Abona, donde fue asesinado. Su fuerte carácter lo convirtieron en un polémico sacerdote, ya que no tuvo reparos en enfrentarse con las autoridades locales de los pueblos en los que desarrolló su ministerio, lo que puede justificar su accidentado final.

    Nuestro biografiado nació en Palma de Mallorca en junio de 1790, siendo hijo del capitán don Antonio Pomar Forteza, natural de la misma ciudad, y de doña Catalina Forteza Forteza, que lo era de la Villa de Manacor. El 29 de dicho mes recibió el bautismo en la iglesia de Santa Eulalia, de manos del presbítero don Rafael Salva, vicario de dicha parroquia. Fue el mayor de varios hermanos, entre los que conocemos a: don Francisco, don Mariano, don Antonio, don Ramón, don Nicasio y doña Ángela Pomar Forteza. Desde joven vivió en Canarias, probablemente a causa de la profesión militar de su padre, quien estuvo destinado en Cádiz y luego en Santa Cruz de Tenerife…

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Artículo-JOSÉ POMAR FORTEZA